Respondiendo las objeciones que se hacen en el link siguiente a una serie de argumentos en contra de algunas interpretaciones católicas de ciertos pasajes, en los que se ve la primacía de Pedro:
Las objeciones del sitio las pondré como "argumentos por la negativa". La defensa de la posición católica como "argumentos por la positiva", y la respuesta al objetor como "respuestas a la negativa".
¿Prueba Mateo 10:2 el Papado?
“Los nombres de los doce apóstoles son éstos: el primero [πρωτος], Simón, llamado Pedro…”.
Argumentos por la
negativa:
1) “Primero” no indica primacía, sino solo primero en el orden del listado de Apóstoles. Otro ejemplo de listado son Mt. 22:55-56, Mc. 4:28, Lc. 14:18-20, donde “primero” no indica ser jefe.
2) En otros versículos como Mt. 27:64 o Ap. 1:17, ser “primero” no indica ser jefe, sino que se contrapone a “último”.
3) Aunque “protos” o “primero” puede traducirse como “principal” o “influyente” (v.gr. Hch. 13:50, 25:2, 28:7, 28:17), esto no significa necesariamente el ser “jefe”. En griego ya existe una palabra para “jefe” que es “protostates” (cabecilla), usado en Hch. 24:5. Otra palabra griega para jefe sería “arjiereús” (Lc. 24:20), que se usa para el Sumo Sacerdote, mientras que "arjon" se usa para líder o líderes en Hch. 3:16, 4:5, Jn. 14:30, Ap. 1:5 y Lc. 18:18.
Argumentos por la positiva:
“protos” es usado en
dos sentidos: “primero” en orden cronológico en una serie, y así se contrapone
a un “segundo”, a un “tercero” o a un “último”; o “primero” en importancia o
dignidad señalando también indirectamente de ese modo autoridad o jefatura o
primacía sobre los demás que siguen.
A veces también
puede usarse implicando los dos sentidos a la vez, haciendo un juego de significados.
En sentido cronológico:
Mt. 12:45
Mt. 17:27
Mt 19:30, 20:16, Mc.
10:31, Lc. 13:30: (muchos últimos serán los primeros)
Mt. 20:8.10: (los
salarios, pagar del último al primero)
Mt. 21:28.31.36:
(hombre con dos hijos, y al primero…)
Mt. 22:25, Mc.
12:20, Lc. 20:29: (siete hermanos, el primero…)
Mt. 26:17, Mc.
14:12: (el primer día de los panes sin levadura…)
Mt. 27:64: (el
engaño postrero sea mayor que el postrero)
Mc. 16:9: (El primer
día de la semana)
Lc. 2:2: (Este
primer censo tuvo lugar mientras Quirino…)
Lc. 11:26: (El
último estado de la persona se volvió peor que el primero)
Lc. 14:18:
(Empezaron a poner excusas. El primero dijo…)
Lc. 16:5: (Llamando
a sus deudores, le dijo al primero…)
Lc. 19:16: (El
primero se acercó y le dijo…)
Jn. 1:15.30: (Es más
grande que yo, porque existía primero)
Jn. 8:7: (El que no
tenga pecado, sea el primero en tirar la piedra)
Jn. 19:32: (Le
rompieron las piernas al primero, y luego al otro)
Jn. 20:4.8: (Llegó
primero a la tumba)
Hch. 1:1: (Escribí
el primer [libro])
Hch. 12:10 (Cuando
pasaron la primera y la segunda guardia)
Hch. 20:18 (Desde el
primer día)
Hch. 26:23: (Cristo
iba a resucitar como el primero)
Hch. 27:43: (Los que
pudieran nadar que se tiraran primero)
En sentido de dignidad, magnitud, importancia o primacía:
Mt. 20:27, Mc. 9:35,
10:44: (El que quiera ser el primero entre ustedes hágase servidor)
Mt. 22:38: (Este es
el primero y el más grande mandamiento)
Mc. 6:21: (Herodes…
dio un banquete para los funcionarios, comandantes y principales/primeros
hombres de Galilea)
Mc. 12:29: (Cuál es
el mandamiento más importante/principal)
Mc. 12:29: (El más
importante/principal es: Escucha, Israel…)
Lc. 15:22: (Sacad
rápido un manto, el mejor/principal…)
Lc. 19:47: (Los
sumos sacerdotes, los escribas y los líderes/primeros entre el pueblo…)
Hch. 13:50:
(Incitaron a mujeres y a los principales/primeros/líderes de la ciudad)
Hch. 16:12:
(Filipos, que es líder/cabeza/principal ciudad en Macedonia)
Hch. 17:4: (Creyeron
gran número de griegos devotos y mujeres principales)
Hch. 25:2: (Los
sumos sacerdotes y los líderes/principales/primeros de los judíos…)
Hch. 28:7: (El
principal/líder de la Isla, Publio)
Col. 1:15: (Cristo
es primogénito de toda la creación)
1 Tim. 1:15: (Yo soy
el primero de los pecadores)
La disputa es, entonces: ¿en qué sentido entra Mateo
10:2?
Mateo 10:2. “Estos
son los nombres de los doce apóstoles: el primero (prōtos / πρῶτος),
Simón, que se llama Pedro, luego Andrés su hermano; Jacobo, hijo de Zebedeo, y
Juan, su hermano”.
Digo que tiene que
ser en el sentido de dignidad o primacía o liderazgo.
Porque para que
fuera en el sentido cronológico, tendría que haber un orden determinado de los
Apóstoles. Y sin embargo, por las demás listas de los Apóstoles vemos que el
único orden que se guarda es el de Pedro al inicio y Judas al final, no
guardando coherencia en los demás.
Por lo que no puede
ser un primero en el sentido de haber sido instituidos como Apóstoles. Y
tampoco puede ser un orden de llamado al apostolado, porque el primer llamado
fue Andrés.
Por tanto, el
sentido más natural es el de “primero” como “principal”.
Además, el mismo
Señor ya estableció en ese mismo Evangelio que habría de haber un “primero”
entre los Apóstoles. Un “primero” que parece indicar autoridad:
Mateo 20:27 “y quien
quiera ser el primero (prōtos | πρῶτος) entre vosotros ha de
estar vuestro servidor”.
Y justamente, el
mismo Evangelio dice que el “primero” es Pedro. Y es precisamente este
Evangelio el que establece que Pedro es la piedra sobre la cual se edifica la
Iglesia, a quien además se le dan llaves y el poder de atar y desatar.
¿Por qué “primero” y
no algún otro título que señale aún más su primacía? Porque la autoridad ya
queda señalada con ello, como se ve por los versículos donde “protos” se usa
con ese significado.
Además, Cristo dijo
que todos los Apóstoles eran hermanos. Pero incluso hasta en los hermanos hay
un primogénito.
Esto se ve en
Génesis 49:3-4:
“Rubén, tú eres mi
primogénito, mi fortaleza, y el principio de mi vigor; Principal en dignidad,
principal en poder. Impetuoso como las aguas, no serás el principal, Por cuanto
subiste al lecho de tu padre”.
Y así se da en cambio
a Judá:
“Judá, te alabarán
tus hermanos; Tu mano en la cerviz de tus enemigos; Los hijos de tu padre se
inclinarán a ti (…)No será quitado el cetro de Judá, Ni el legislador de entre
sus pies” (Gén. 49:8.10).
Por eso el poder de
confirmar a los hermanos es dado a Pedro principalmente, porque él es el
primogénito:
“Simón, Simón, mira
que Satanás os busca para zarandearos como el trigo. Pero yo he rogado por ti a
fin de que tu fe no desfallezca, y tú, una vez convertido, confirma a tus
hermanos” (Lc. 22:
El protestante podrá
objetar que “primero” como dignidad no indica necesariamente primacía de
autoridad sino solo primacía de honor. Pero simplemente en los versículos
expuestos no existe esa distinción entre la primacía de autoridad y la de
honor. El honor lleva en sí a ocupar los puestos de autoridad. Por eso los
“primeros” entre los judíos o los de la ciudad indican justamente a las
autoridades de los judíos o de la ciudad en los respectivos versículos.
Respuestas
a la negativa:
1) La cuestión es por qué el primero es Pedro, porque no fue el primer llamado. Y necesariamente, cuando vemos un primer nombrado, suponemos que aquél es el líder.
2) Irrelevante, porque nadie pretende que “primero” indique ser “jefe” en cada contexto en que se use. De modo análogo, “arji” se usa como “principio” en el sentido de “inicio” y también como autoridad o jefatura; y en cada contexto puede significar una cosa u otra sin ningún problema.
3) El punto no es si puede ser necesariamente “jefe”, por lo que hay un hombre de paja de la posición católica. El punto es si es razonable pensar que aquí signifique “jefe”, porque es evidente que una palabra puede significar una cosa u otra. Y como el mismo objetor acepta que “protos” puede significar “principal” como alguien revestido de autoridad, entonces está claro que puede aplicar también en este versículo.
Además, “protos” no se usa solo para significar “influencia” o “importancia” o “autoridad moral”, como pretende. Sino que implica también la autoridad que tienen justamente los principales (Mc. 6:21, Lc. 19:47).
Con respecto a que “protostates” fuera más adecuado para significar la autoridad, de ello nada se deduce. Porque el mismo que hace la objeción tampoco cree que Pablo (de quien se habla en el versículo) sea cabecilla de modo especial o distinto a como ya lo era Pedro. Por lo que tanto Pedro como Pablo habrían sido cabecillas. Por no decir, que esa es la única vez en que se usa tal palabra en el Nuevo Testamento, y sin embargo está claro que Pablo no fue el único “cabecilla”. En general solo se usa “protos” porque eso es suficiente para significarlo. Así que tanto “protos” como “protostates” significarían lo mismo y es falso que se necesitara que se use “protostates” para deducir jefatura. Por no decir, además, que justamente “protostates” viene de “protos”.
Con respecto a que “arjiereús”
se use para referirse al Sumo Sacerdote, y que habría sido conveniente usarlo
con Pedro si se lo quería hacer Jefe. Pero esta palabra se usa en sentido
sacerdotal, pues justamente significa “sumo sacerdote”, no meramente “jefe” o
“primado” o “líder”. Por lo que tendría sentido aplicarlo a Pedro si se
estuviese en un contexto sacerdotal y no en una lista. La palabra, cuando mucho, habría sido “arji” o “arché”,
que sí se usa como principal, magistrado, dignidad, poder, primero, príncipe,
principado o gobernante en multitud de pasajes (Lc. 12:11, 20:20, Tito 3:1, Gén. 40:13,
40:21, 2 Mac. 4:10, Jd. 1:6; y con los
ángeles: Col. 1:16, 2:10, 2:15, Ef. 1:21, 3:10, 6:16, Rom. 8:38, 1 Cor. 15:24). También "arjon" como indica la objeción.
Pero nada hace al punto, porque “protos” se usa con el mismo sentido de un modo suficiente como ya se mostró. Y aquí no discutimos qué palabra era más conveniente para indicar primacía o liderazgo, sino que discutimos si “protos” en este contexto como fue usado indica primacía/liderazgo o no. Y por lo visto, sí.
¿Prueba Mateo 16:18, con el nombre “Cefas”, el Papado?
Argumentos por la
negativa:
1) Los católicos apelan a que a Simón se le cambió el nombre por Cefas porque su misión es la de ser piedra de la Iglesia. Dios siempre que cambia el nombre es porque da una misión, alegan. Pero la realidad es que cuando Escritura dice que Dios cambia el nombre usa la frase “ya no te llamarás más… sino…” (Gén. 17:5, 32:28), cosa que no ocurre con Simón. “Pedro”, así, es solo un sobrenombre como tienen otros (Mt. 10:3 “Lebeo por sobrenombre Tadeo”, Mc. 3:16, Lc. 22:3, Hch. 1:23). Además, Jesús siguió llamando a Pedro como “Simón” (Mc. 14:37, Lc. 22:31-32, Jn. 21:15-17), mostrando que no hay sustitución de nombre.
2) Aunque Pedro es “Petros” sin embargo “Petra” aplicado a alguna persona solo se usa con Cristo (Mt. 7:24-25, Lc. 6:48, Rm. 9:33, 1Co. 10:4, 1Pe. 2:8). Por tanto, en Mt. 16:18 también es Cristo.
3) No puede alegar, como hacen los católicos, a Abraham se le llama “piedra” en Is. 51:1. Porque la palabra hebrea “tsur” solo se aplica a Dios (Dt. 32:4, Is. 44:8, Hab. 1:12, 2 Sm. 22:32). Y “petra” en la Septuaginta se usa solo con Dios también (Is. 8:14, Éx. 17:6). En Is. 51:1 se lo llama “piedra” porque es descrito como “padre” de muchas gentes (51:2), que es lo que su nombre significa.
Argumentos por la
afirmativa:
Las propias palabras de Cristo bastan para ello: Tú eres Pedro (Pétros/Cefas) y sobre esta piedra (pétra/cefas) edificaré mi Iglesia.
“Esta” se refiere a la piedra que acaba de nombrar, la cual no es otra que “Pedro”, la cual tiene que escribirse en forma masculina porque se utiliza como nombre de un varón.
No podría referirse Jesús a sí mismo porque sería inconsecuente lo dicho. Lo que el Señor está haciendo, más bien, es dando a Simón un nuevo nombre y explicando el significado del mismo: Tú te llamarás “Piedra”, porque sobre ti edificaré mi Iglesia.
Esto es así porque es lo que Dios hace cuando atribuye un nombre.
Sería ilógico que Cristo se introdujera a sí mismo en la oración sin sentido alguno, diciendo: “Bienaventurado eres, Simón… Tú eres Piedra, y sobre esta piedra –o sea, yo mismo- edificaré mi Iglesia. Y a ti te daré las llaves…”
¿Por qué le da el nombre de “Piedra” si no es porque Simón será justamente la Piedra?
El sentido común hace que tengamos que aceptar que la piedra aquí es Pedro.
Respuestas a la
negativa:
1) La objeción hace aguas cuando se considera que la misma Escritura sigue llamando “Jacob” a Israel a pesar de habérsele cambiado el nombre (Éx. 1:1.5, 2:24, 3:6.15.16, 4:5, 6:3.8, 19:3, 33:1, Dt. 1:8, 6:10, 9:5, 9:27, 29:13, 30:20, 32:9, 33:4.10.28, 34:4, Mt. 1:2, 8:11, 22:32, Mc. 12:36, Lc. 1:33-34, 13:28, 20:37, Jn. 4:12, Hch. 3:13, 7:8). Y también ella misma dice que “Israel” es un “sobrenombre” (Is. 44:4-5). Por lo cual, en nada demuestra que Pedro no haya recibido una misión con el cambio de nombre, tal como plantea el argumento católico.
Además de que el punto católico no se ve afectado en nada con el hecho de que cuando Dios cambie un nombre diga “ya no te llamarás más… sino…” y que eso no ocurra con Simón. Porque el punto es que cuando Dios da un nombre lo hace un recompensa de algo, y explica el motivo del cambio del nombre o el significado del mismo. Y con Simón vemos exactamente eso: Simón confesó por revelación divina a Jesús como Cristo, Cristo en recompensa le otorga el nombre de Pedro y explica que es Pedro porque sobre él edificará la Iglesia. Por lo cual, el nombre es más que un simple nombre.
Algo similar vemos con los casos de José y Daniel.
2) Que Cristo sea la piedra en otros versículos de la Escritura no significa que aquí lo sea. En Mateo 16:18 Cristo es el constructor o arquitecto de un edificio que es la Iglesia. Como arquitecto él no es parte de la Iglesia. En las otras metáforas Cristo no es constructor de la Iglesia. En Mateo 7:24-25 y Lucas 6:47 Cristo es figurativamente la piedra sobre la que otro hombre asienta sus obras; en Rm. 9:33 y 1 Pe. 2:8 Jesús es piedra de fundamento y tropiezo como parte del edificio, no como arquitecto de su obra; en 1 Cor. 10:4 Cristo es la piedra de la que brota el agua que da de beber como interpretación alegórica de Números 20:11, cuando Moisés golpea una roca y brota agua.
Además, en 1 Pedro 2:4-6 también se usa con Jesús la palabra
“λίθος” (lídsos), y en 2:7-8 se usa
ahí sí “πέτρα” (pétra). Por lo cual, parece indistinto que se le llame “lídsos”
o “pétra”, pues los usó en el mismo contexto. Y en ellos justamente se llama “lídsos”
a los demás creyentes, con la misma palabra con la que se lo llama a Cristo.
Por tanto, nada
impide también llamar “pétra” a alguien. Y es justamente lo que Jesús hizo con
Simón, a quien llamó “Pétra” en Mateo 16:18, como es evidente para cualquiera y
que no se puede negar.
Así que no se puede oponer metáfora con metáfora. Discutir
este punto es como discutir si la Iglesia es el Cuerpo de Cristo o si es la
Esposa de Cristo, y que tiene que ser uno o lo otro porque sino que Cristo sea
su propia esposa. Obviamente discutirlo es absurdo porque son metáforas
diferentes.
3) Y no niega que Abraham justamente es llamado “piedra”. Solo explica el motivo por el cual se le llamó así.
¿Prueba Mateo 16:19, por la palabra “llaves”, el Papado?
Argumentos por la
negativa:
1) Las llaves se usan en sentido literal (Jc. 3:35); para indicar soberanía (Ap. 1:18, 3:7); para mayordomía y gobierno (Gén. 39:4, Is. 22:20-25); para permitir o negar acceso (Ap. 9:1, 20:1); tener el acceso a la ciencia (Mt. 23:13). A Pedro se le dan las llaves porque él fue el pionero en abrir las puertas del cielo a los gentiles por la predicación (Hch. 2, 10); pero por nada más.
2) Aunque Pedro tuvo gran relevancia en la Iglesia tomando la iniciativa para elegir al sucesor de Judas, realizando el primer milagro, recibiendo la revelación de los animales impuros o hablando ante el Sanedrín, sin embargo de esto no se deduce que él ejerciera el liderato supremo de la Iglesia.
3) Pedro estaba subordinado a los demás, como muestra: el hecho de que él no eligiera al sucesor de Judas aunque propusiera el tema (Hch. 1:23-26); que informara a Santiago de todo (Hch. 12:16-17), que siguiera órdenes siendo enviado (Hch. 8:14).
4) Además, Pedro no toma la decisión en el concilio de Jerusalén, aunque haga un aporte (Hch. 15:7-11); sino que la decisión la toma Santiago (Hch. 15:13-21). No fue Pedro solo quien influyó en la decisión, sino que fueron todos en conjunto.
Argumentos por la
positiva:
Bastará con lo dicho en las respuestas.
Respuestas a la
negativa:
1) El mismo objetor acepta que las llaves se usan para permitir o negar y para mayordomía y gobierno. Simplemente no puede asumir que las llaves dadas a Pedro no indican también esa mayordomía y gobierno.
Cristo está haciendo de su Iglesia un Reino, y al darle las llaves a Pedro diciéndole que abrirá y nadie cerrará, justamente está siguiendo lo ya conocido por los judíos según Isaías 22:20-25. Además de que el abrir y cerrar implican la autoridad judicial o de gobierno como se ve en Mt. 18:17-18, y no meramente el abrir a otros el reino de los cielos por la predicación. Lo mismo se ve por Mt. 23:4 donde Jesús dice que los escribas y fariseos “atan cargas pesadas”. Porque "abrir y cerrar" es un judaísmo que justamente expresa la autoridad para interpretar la ley y para permitir o prohibir.
Si tomamos entonces Mateo 16:18-19, 18:17-18 y 23:1-24, y todo lo dicho sobre las llaves en la objeción, vemos que el poder de las llaves implica los poderes de orden (o sea, de santificación), jurisdicción y enseñanza. Hace a la triple función de sacerdote, profeta y rey.
Como sacerdote, absuelve o retiene pecados.
Como profeta, anuncia la fe, la predica y la defiende como maestro.
Como rey, administra el reino gobernándolo haciendo leyes que obligan en conciencia.
En Mateo 23 se ve que los escribas y fariseos que se sientan en la cátedra de Moisés tienen dos de estos poderes (menos el sacerdotal o de orden):
“Porque atan cargas pesadas y difíciles de llevar, y las ponen sobre los hombros de los hombres” (v. 4). Aquí la jurisdicción.
“…que los hombres los llamen: Rabí, Rabí. Pero vosotros no queráis que os llamen Rabí; porque uno es vuestro Maestro, el Cristo, y todos vosotros sois hermanos” (vv. 7-8). Aquí la enseñanza.
Esta autoridad lleva a los fariseos a los primeros puestos:
“aman los primeros asientos en las cenas, y las primeras sillas en las sinagogas” (v. 6).
“Y no llaméis padre vuestro a nadie en la tierra” (v. 8).
“El que es el mayor de vosotros, sea vuestro siervo” (v. 11).
Ahora, si los escribas y fariseos son los “mayores” que ocupan los “primeros puestos” porque tienen el poder de “atar cargas”, y vemos que en el mismo Evangelio a Simón Pedro se le llama el “primero” de los Apóstoles (Mt. 10:2) y se le da el poder de “atar en la tierra” como ata el mayordomo de un Reino, es evidente que Jesús está dando el primer puesto a Pedro con el poder de las llaves del Reino, haciendo que se siente él en la cátedra no ya de Moisés, sino de Cristo el Rey. Cristo da el primer puesto a Pedro, y a los demás Apóstoles con él. Por eso los demás Apóstoles también comparten los poderes de orden, jurisdicción y enseñanza, aunque unidos a Pedro como cabeza.
2) Se deduce de ello, porque interpretado a la luz de lo ya visto, puede entenderse que Pedro toma la iniciativa o es siempre el primero en todo porque justamente es el líder.
3) Como explica San Juan Crisóstomo, Pedro no eligió el mismo por voluntad propia al sucesor de Judas para que no se creyera que había favoritismo. Pero que un superior haga partícipes a los demás de su autoridad y gobierne juntamente con ellos de forma colegiada en pos de la unidad y humildad, no quita en nada la autoridad. Lo mismo hacen los Reyes con sus Consejos y eso no anula la autoridad del Rey.
Lo mismo el hecho de que informara a Santiago. Nada quita que Pedro informara a su mano derecha y líder de la Iglesia en su ausencia.
Y que Pedro sea enviado nada quita su autoridad. Si Napoleón hubiese discutido con sus mariscales y generales cómo combatir al enemigo, y hubiesen determinado todos que era mejor enviar al Ejército a tal o cual punto comandado directamente por el propio Napoleón, ¿eso habría negado la autoridad de Napoleón? No, al contrario.
Pues bien: ¿Por qué los Apóstoles decidirían enviar a Pedro? Justamente porque es la cabeza. El propio líder yendo a Samaria a administrar la Iglesia. Justamente Pedro y Juan eran dos de los pilares de la Iglesia.
4) Si todos los Apóstoles eran iguales en autoridad, como se pretende, entonces es irrelevante que Santiago sea el que juzgue y los demás coincidan, porque Santiago no tendría ninguna autoridad superior para juzgar por sobre Pedro. Así que el objetor tendría que ponerse de acuerdo sobre qué es lo que quiere objetar.
Si, en cambio, quiere objetar que en caso de tener Pedro la primacía él debería haber juzgado todo él solo en vez de solo dar su parecer, y que si él tuviera autoridad entonces no tendría que haberse decidido todo en común, simplemente que esos son los estándares del objetor, no del católico.
El Papa también convoca sínodos porque no lo sabe todo, y hace que los sínodos juzguen las cuestiones, aceptando él lo que digan los sínodos.
Lo mismo hace un Rey, convocando un Consejo y diciendo todos su parecer, determinando la cuestión por el consenso de todos incluido el del Rey.
Así, pues, nada impide que Pedro tuviera la primacía y sin embargo se sometiera al parecer de todos. Porque incluso el objetor no puede negar que lo decidido en el concilio decidió aprobación de Pedro.
Hasta ahí, pues, las respuestas.
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