lunes, 21 de enero de 2019

Aniversario de la muerte de Luis XVI.

 El 21 de enero de 1793 el Rey de Francia Luis XVI fue martirizado en la guillotina, condenado injustamente por odio último a la fe y civilización cristiana. Dios Todopoderoso lo tenga en su gloria al Santo Rey, Hijo de San Luis IX.
Luis XVI, ruega por nosotros.
San Luis IX, ruega por nosotros.
Santa Juana de Arco, ruega por nosotros.


El Señor restablezca algún día, si es su voluntad, a la casa de Borbón (Reinante también en España, nuestra Madre Patria) para reinar sobre Francia, Hija primogénita de la Iglesia. Así sea.

sábado, 5 de enero de 2019

San Atanasio refuta a los arrianos.

Resumen de los Discursos contra los arrianos, de San Atanasio de Alejandría.

Éstos son los argumentos de los arrianos, que el Santo responde:

1.- Hubo en tiempo en que no existía el Hijo (pág. 40).
2.- Si el Hijo es coeterno con el Padre (no habiendo así un tiempo anterior al Hijo), entonces el Hijo es hermano del Padre.
3.- El Logos ha sido creado y es llamado "Logos", "Sabiduría" e "Hijo" por participación.
4.- Si el Hijo es engendrado por el Padre e imagen suya y es en todo semejante al Padre, sígase como necesario que así como el Hijo fue engendrado, Él mismo también engendre y sea Padre. Y así podría sucederse ad infinitum (pág. 57-58).
5.- ¿El que Existe, ¿Ha hecho al que no existía a partir de la nada o al que existía? ¿existían sus hijos antes de ser engendrados?(CA. I, 22).
6.- Dios no necesita tener un Hijo eterno para ser Padre, como no necesita tener una creación eterna para ser creador (Pág. 70).
7.- ¿Lo que no ha sido engendrado es uno o es dos? (Pág. 71-72)
8.- El Hijo fue ensalzado (Filipenses 2,9-10), y también se lo ungió (Salmo 44,8). Siendo así, entonces recibió recompensa de su elección, y si obró por elección entonces es inmutable.
9.- El Apóstol dice "Ha llegado a ser en tanto superior a los ángeles, cuanto ha heredado un nombre más distinguido que ellos" (Hebreos 1,4). Por lo que fue creado.
10.- Más adelante, el Apóstol agrega "Considerad al Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra confesión, a Jesús, el que es fiel a quien lo ha hecho" (Hebreos 3,1). Si fue hecho, fue creado.
11.- E incluso, dice el Apóstol "Dios ha hecho a este Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Señor y Cristo" (Hechos 2,36). Si Dios lo hizo, Dios lo creó.
12.- Proverbios 8,22 dice "El Señor me creó al principio de sus caminos", refiriéndose a la Sabiduría, que es el Logos. Así, el Logos fue creado.
13.- "Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí" (Juan 14,10).  El Padre está en el Hijo como está en nosotros (Hechos 17,28). También, el Hijo esté en el Padre porque su discurso no es suyo, sino de quien lo envió (CA III, 2,1).
14.- "Yo y el Padre somos una sola cosa" (Juan 10,30). Debe entenderse por la concordancia en su obrar con el Padre. Así, están en sintonía (CA III, 10,1, pág. 268).
15.- En Juan 17,11 el Hijo pedía que seamos uno como Él y su Padre son uno. No tiene nada que ver el ser igual en sustancia (CA III, 17,1, pág. 280).
16.- Dice el Apóstol "Un solo Dios, el Padre" (1 Corintios 8,6). También se dice: "Yo soy y fuera de mí no hay otro Dios" (Deuteronomio 32,39). (CA III, 7,1).




Respuesta a las objeciones.

1.- Hubo en tiempo en que no existía el Hijo (pág. 40).

Respondo:
Es una afirmación gratuita. Decir que hubo un tiempo en que no existía el Hijo implica afirmar que el Padre es anterior en el tiempo al Hijo, pero eso es blasfemia porque no es lícito decir que el Padre existía en un tiempo o dar a entender que existe en un tiempo, ya que existe siempre. ¿Cómo va a ser, entonces, que el Padre existía y no existía?
La Escritura dice que el Logos es eterno.
"En el principio existía el Logos, y el Logos estaba junto a Dios, y el Logos era Dios" (Juan 1,1).
"De los cuales procede según la carne el Cristo, el que está sobre todas las cosas, Dios bendito por los siglos"  (Romanos 9,5).
"Desde la creación del mundo, lo invisible de Dios es contemplado de manera inteligible en sus criaturas: su potencia eterna y su divinidad" (Romanos 1,20).

Ésta potencia eterna de Dios, es Cristo: "Potencia y Sabiduría de Dios" (1 Corintios 1,24).
Con "potencia eterna" no se refiere al propio Padre, sino al Hijo, pues menciona la creación, y la potencia del artífice de la creación es precisamente el Logos, por medio del cual llegaron a ser todas las cosas  (Juan 1,3; Colosenses 8,6; Hebreos 2,10). Así, quien contempla la creación contempla también al Logos, y por eso "desde la creación del mundo, las perfecciones invisibles de Dios, tanto su eterna potencia como su divinidad, se hacen visibles". Quien ve la creación ve al Logos, pero quien ve al Logos también ve al Padre.
San Pablo, al decir "[El Logos]Por medio del cual [Dios] hizo los siglos" (Hebreos 1,2) proclama el carácter eterno y sempiterno del Hijo.
También dice: "[Del Padre, el Logos] Es resplandor de la gloria e impronta (imagen) de su hipóstasis [sustancia]" (Hebreos 1,3).
Y David: "La claridad de Dios venga sobre nosotros" (Salmo 90,17).
Y también: "En tu luz veremos la luz" (Salmo 36,10).

Ahora, con esto no se puede negar la eternidad del Hijo, sino que se afirma, porque una luz siempre produce resplandor; por lo que si el Padre (la luz) es eterno, su Hijo, el Logos (su resplandor) es eterno también.
Además, lo que dice el Salmo:
"Tu reinado es un reinado de todos los siglos" (Salmo 145,13).
Si todo el intervalo de tiempo se mide dentro de los siglos y el Logos es Rey y el hacedor de los siglos, al no existir un intervalo de tiempo anterior a Él sígase que es una locura decir que hubo un tiempo en que no existió.
Aparte de eso. El Señor dice: "Yo soy la verdad", no "Yo he llegado a ser la verdad". Siempre es "Yo soy" ("Yo soy el buen pastor", "Yo soy la luz").
Aún más, las expresiones "no existía", "antes de" y "cuando", las usa la Escritura para hablar de las criaturas, pero son extrañas al Logos. Ejemplos:
"Antes de que existiese sobre la tierra todo el verde campo..." (Génesis 2,5).
"Cuando el Altísimo separó las naciones" (Deuteronomio 32,8).
"Antes de crear la tierra, antes de crear los abismos..." (Proverbios 8,24-25).
En cambio, Cristo dice: "Antes de que Abraham existiera, yo soy" (Juan 8,58).

El Logos existe desde antes de la creación, lo mismo se dice de Dios.
"Señor...antes de que fuesen creados los montes y fuese modelada la tierra, tú existes desde siempre" (Salmo 88,1-2).
"Dios eterno, conocedor de todo cuanto está oculto, que conoces todas las cosas antes de que existan" (Daniel 13,42).
Si al Hijo se le aplica la expresión "siempre" y a las criaturas "antes de que existiese" o semejantes, entonces el Hijo no es criatura. Así, como Imagen y Logos del Padre, existió siempre como resplandor eterno de la luz eterna.
También, se dice que la fuente de la Sabiduría y de la Vida es Dios.
"Me abandonaron a mí, fuente de agua viva" (Jeremías 2,33).
"Trono elevado de gloria, nuestra santificación... Escribe sobre la tierra que quienes se han alejado han abandonado al Señor, la fuenta de la vida" (Jeremías 17,12-13).
"Abandonásteis la fuente de la Sabiduría" (Baruc 3,12).

Si es así, entonces se sigue que la Vida y la Sabiduría no son ajenas a la sustancia de la fuente; son propias de la misma, y así no fueron inexistentes, sino que siempre existieron.
Y el Hijo es precisamente Vida y Sabiduría (Juan 14,6; Proverbios 8,12). Así, decir que el Hijo hubo un tiempo en que no existió, es como decir que la fuente estuvo seca y vacía.
Al ser eterna la fuente (Dios) necesariamente también es eterna la Sabiduría, y por ella todas las cosas fueron hechas (Salmo 104,24; Proverbios 3,19). Y esta Sabiduría es el Hijo, por quien "llegaron a ser todas las cosas" (Juan 1,2). Si por medio de Él llegaron a ser todas las cosas hechas, entonces Él mismo no es una cosa hecha.
Sino, ¿por qué razón es Hijo si no procede de Él? ¿Por qué sería Logos y Sabiduría si no es siempre y propio del Padre?
Cuando existe la luz, existe el resplandor; cuando existe la sustancia, existe la imagen; cuando existe el Padre, existe la Verdad, que es el Hijo (Juan 14,6). La imagen de Dios no viene de fuera de Dios, sino no sería su imagen; y si es su imagen, sígase que es Dios mismo, sino no sería imagen, pues no reflejaría aquello de lo que es imagen. Así, el Padre se regocija en la imagen, su Sabiduría (Proverbios 8,30). Ahora, ¿el Padre alguna vez no vio su propia imagen, y alguna vez no se regocijó?



2.- Si el Hijo es coeterno con el Padre (no habiendo así un tiempo anterior al Hijo), entonces el Hijo es hermano del Padre.

Respondo:
Nosotros decimos que el Hijo es engendrado por el Padre en la eternidad, por tanto el engendrado no puede ser hermano del que le engendra, sino Hijo. El Padre y el Hijo no fueron engendrado a partir de un principio preexistente, sino que el Padre es principio del Hijo y su progenitor. Se dice que fue engendrado eternamente porque la sustancia del Padre es perfecta, y lo engendrado por Dios es igual a Dios.



3.- El Logos ha sido creado y es llamado "Logos", "Sabiduría" e "Hijo" por participación.

Respondo:
"Hijo" no significa otra cosa que lo que es "engendrado del Padre". Quienes dicen que el Hijo es creado, afirman que hubo un tiempo en que Dios no tuvo su Sabiduría, ni su Logos y fue una luz sin resplandor. Si aceptan que el Logos es "Hijo" pero niegan que sea engendrado por el Padre y en cambio haya sido creado, entonces niegan que sea verdadero "Hijo" y solo le llaman así en apariencia.
Pero, si el Hijo supuestamente ha sido creado y es Logos, Sabiduría e Hijo por participación, hay que decir de qué participa el Hijo. Es cierto que todas las demás cosas participan del Espíritu, pero ¿Y el Hijo?
El Hijo no participa del Espíritu sino que el Espíritu recibe del Hijo (Juan 16,14-15). Así, queda que el Hijo participa del Padre. ¿Y qué significa que participa por el Padre, o de dónde viene?
Si el Logos viene de fuera del Padre como ideado por el Padre, entonces no estaría participando del Padre sino de aquello por lo que ha llegado a estar fuera, y así el Hijo no sería el segundo después del Padre, sino el tercero; al estar lo participado como segundo. Así, no podría ser llamado "Hijo del Padre", sino de aquello en que participa. Pero es claro que eso es absurdo, porque el Logos es Hijo del Padre, y el Padre lo es del Hijo. Por lo que lo participado proviene de la sustancia del Padre. Y si lo participado fuera otra cosa distinta de la sustancia del Hijo, igualmente encontraríamos un intermedio entre el Padre y el Hijo.
Por tanto, hay que decir que el Hijo es lo que procede de la sustancia del Padre. Decir que Dios sea participado plenamente es lo mismo que decir que Dios engendra. El Hijo no participa de nadie, y el Hijo es lo que es participando proveniente del Padre.
Por eso, al ver al Hijo vemos al Padre (Juan 14,9), pues la consideración y comprensión del Hijo supone un conocimiento acerca del Padre, porque Él es lo propio engendrado de su sustancia. Por medio de Él el Padre crea todas las cosas,  por Él que es su resplandor ilumina, por Él se revela , ya que es su imagen  e impronta, en quien es contemplado y conocido, y motivo por el cual el Padre y el Hijo son una sola cosa.


4.- Si el Hijo es engendrado por el Padre e imagen suya y es en todo semejante al Padre, sígase como necesario que así como el Hijo fue engendrado, Él mismo también engendre y sea Padre. Y así podría sucederse ad infinitum (pág. 57-58).

Respondo:
Los arrianos atribuyen a Dios actos propios solamente de los seres corpóreos, porque en efecto los seres vivos, en razón de su orígen, son engendrados sucediéndose unos a otros, porque tienen en sí mismos la capacidad generadora en virtud de la cual llegaron a ser. Pero Dios no es hombre y en Dios no funciona así. El Padre no procede de nadie, y el HIjo no procede de una emanación del Padre ni fue engendrado por un Padre que procede de otro Padre, por lo que no ha sido engendrado para engendrar. En la Divinidad, el Padre es Padre en sentido pleno, y el Hijo es Hijo en sentido pleno. Del mismo modo que el Padre siempre es Padre y no podría llegar a ser Hijo, del mismo modo el HIjo siempre es Hijo y no podría llegar a ser Padre. Y en este hecho se muestra mejor aún que el Hijo es imagen del Padre, en que permanece como es y no cambia, manteniendo la identidad que ha recibido del Padre. Porque si el Padre cambia, se sigue que su imagen también debería cambiar. Así, tanto Padre como Hijo son inmutables.


5.- Los mismos hacían dudar a los jóvenes sencillos con preguntas como... El que Existe, ¿Ha hecho al que no existía a partir de la nada o al que existía? ¿Lo ha hecho cuando existía o cuando no existía? Lo que no ha llegado a ser ¿Es una sola cosa o son dos? (pág. 60).Y a las jóvenes: "¿Existían sus hijos antes de ser engendrados? No; así también el Logos" (CA. I, 22: Resp 30-34).

Respondo:
Quien hace semejantes preguntas necias, sería conveniente que también preguntase a alguno de los hombres: "¿acaso puedes existir sin un lugar? pues no; entonces Dios tampoco":
Que preguntara a un arquitecto: "¿acaso puedes construir si no tienes materia? obvio que no; pues igual Dios".
Aplican una lógica humana cuando les conviene, pues es claro que aceptan que Dios no necesita espacio para existir, ni necesita materia pre-existente para crear. Dios no existe como hombre, sino como Dios; no crea como hombre, sino como Dios; de igual forma, engendra no como hombre, sino como Dios. No es Dios quien toma el nombre "Padre" de nosotros, sino nosotros de Él (Efesios 3,15).
La primera cuestión planteada por los arrianos es necia y confusa, pues no indican acerca de quién están preguntando, sino que dicen sin más "El que existe al que no existe". Pero ¿Quién es "el que no existe"? ¿O quién es "El que existe" y quién "el que no existía"?

Porque "el que existe" puede incluso crear a partir de lo que ya existe. Así como el orfebre crea a partir de la materia, Dios también crea al hombre a partir del polvo ya existente. E igualmente, Dios puede creer el universo a partir de la nada.
Si se refiere a Dios y al Logos, que suplan lo que falta a su pregunta y que pregunten de esta manera: ¿El Dios que existe estuvo algún tiempo privado de su Logos, y siendo Luz estuvo sombrío? O sino así: ¿La fuente de la Sabiduría estuvo un tiempo sin Sabiduría y fue seca?
Lo que plantean es tan absurdo como esto: ¿El Dios existente, no existiendo, llegó a existir? ¿O existe incluso antes de llegar a existir? ¿Existiendo se hizo a sí mismo? y un largo etcétera. Si es necio y blasfemo preguntar eso de Dios, lo mismo lo es del Logos.
Ante ellos, se responde: Dios, existiendo, existe eternamente, y al existir eternamente el Padre igualmente existe eternamente su resplandor, el Logos. Además Dios, existiendo, tiene al Logos que procede de Él.
Pero es que además, si tomamos en cuenta lo que dicen los arrianos: El que existía, ¿tenía necesidad del que no existía para crear como artífice de todas las cosas o tenía necesidad del que ya existía? Y si el Hijo es instrumento creado, ¿Dios necesitó un instrumento de fuera de sí? ¿Qué es entonces mejor, aquello que tiene necesidad o el que suple la necesidad?

Y respecto a la cuestión que plantean a las jóvenes. Basta con lo dicho de que no se aplica a Dios la generación como en los hombres.
Pero aún así, si se pregunta a los progenitores acerca de un hijo, los mismos saben que sus hijos no vienen de fuera de ellos, sino de ellos; y no es de naturaleza diversa, sino de su misma naturaleza humana, es propio de su sustancia, son una imagen semejante. Y es claro que no es propio de la naturaleza humana la eternidad, pero sí lo es lo es en Dios. Por lo que los hombres no tendrán hijos antes de engendrarlos, pero el Hijo de Dios sí es eterno con el Padre.
Por lo que la propia pregunta de los arrianos les viene en contra.



6.- Los trinitarios dicen que Dios es siempre Padre, pues sino sería mutable, y por tanto el Hijo existió también eternamente con el Padre. Pero ahora, Dios también es Creador, y no por eso son eternas las cosas hechas. Así, tampoco parece que, por el hecho de ser engendrado, el Hijo sea eterno (Pág. 70).

Respondo:
 La comparación entre el Hijo y las cosas creadas es falaz. Una cosa hecha viene de fuera de aquél que lo hace; en cambio, un Hijo es lo propio engendrado de la sustancia. Por esto, no es necesario que lo creado haya existido siempre, pues cuando el artífice quiere, hace; mientras que lo engendrado no está sometido a su voluntad. Además, el hacedor sería igualmente hacedor aunque todavía no existiesen sus obras, pero un Padre no podría ser llamado "Padre" si no existiese el Hijo. El Hijo no es algo hecho, sino propio de la sustancia del Padre, existe siempre, pues al existir el Padre es necesario que exista siempre lo que es propio de su sustancia, que es justamente su Logos y Sabiduría.
Y por otro lado, las criaturas aunque no existiesen nunca no menoscaban a su Hacedor, ya que igualmente tiene la capacidad de crear como artífice cuando quiera; pero no puede engendrar algo que no sea coeterno con Él, pues supone una disminución de la perfección de su sustancia.



7.- ¿Lo que no ha sido engendrado es uno o es dos? (Pág. 71-72)

Respondo: 
 Otra pregunta capciosa, pues al responder "Uno", seguirá inmediatamente la afirmación de que, entonces, el Hijo forma parte de las cosas que "han llegado a ser". Preguntan no para honrar al Padre, sino para deshonrar al Logos, y de paso también al Padre.
Evidentemente, ni ellos son claros en sus conceptos, dicen que "¿Lo que no ha llegado a ser es uno solo o dos?" pero incluso, si tomamos lo que dice el arriano Asterio sobre lo que significa "No llegar a ser" (Es decir, según él: aquello que no es una cosa hecha, sino que ha existido siempre), el Hijo mismo "no ha llegado a ser". Pues, en efecto, no ha sido hecho, ni ha llegado a ser, ya que coexiste eternamente con el Padre, como ya se mostró.
Pero, si quieren referirse con que quién no ha sido engendrado, entonces ciertamente es el Padre, pero ya la afirmación que le sigue es falaz, pues el hecho de que el Hijo sea engendrado no hace que haya "llegado a ser", pues al ser resplandor de la luz eterna, es eterno, como ya se mostró. El Hijo, si es imagen de aquél que "no ha llegado a ser", de igual manera entonces él también "no ha llegado a ser".



8.- Según dice el Apóstol: "Por ello también Dios lo ensalzó y le agració con el nombre que está sobre todo nombre, para que en nombre de Jesús se doble toda rodilla" (Filipenses 2,9-10), y lo que dice David: "Por esta razón, Dios, tu Dios, te ungió con óleo de alegría por encima de tus partícipes" (Salmo 44,8). Si el Logos fue ensalzado y obtuvo la gracia y por esto fue ungido, entonces recibió recompensa de su elección, y si obró por elección entonces es inmutable.

Respondo:
El Hijo no puede ser mutable, porque no puede verse en el mutable al inmutable (Juan 14,9), y si el Hijo es mutable y cambiante entonces no podría ser imagen del Padre inmutable, pues no podría ser semejante al inmutable si él cambia. "A partir del fruto se conocerá al árbol" (Mateo 12,33), y por esto "Quien me ha visto a mí ha visto al Padre" (Juan 14,9).
La imagen de Dios no cambia, porque "Jesucristo es el mismo ayer, hoy y siempre" (Hebreos 13,8).
Es lo que dice David: "Y tú, Señor, desde el principio has cimentado la tierra y los cielos son obras de tus manos. Ellos perecen pero tú permaneces; y todos envejecerán como un vestido, y los envolverás como un manto y serán transformados. Tú en cambio eres el mismo y tus años no se acabarán" (Salmo 101,26-28).
Lo mismo dice Dios al profeta: "Miradme, mirad que yo soy" (Deuteronomio 32,39), y "no cambio" (Malaquías 3,6).
Por esto se muestra que las cosas creadas son mutables, mientras que del Hijo nunca se dice eso, sino que se dice:
"Tú eres el mismo, y tus años no se acabarán" (Hebreos 1,12).
Así, por la sustancia inmutable no se puede engendrar un Logos mutable y una Sabiduría cambiante. Además, ¿Cómo podría ser "Sabiduría" lo que es cambiante? ¿Y cómo podría ser la verdad, como él mismo dice, si cambia? "Yo soy la verdad" (Juan 14,6).

A la objeción:
Es cierto. Si hubiese recibido como recompensa de su elección aquellas cosas que tenía, no las habría tenido si no hubiese aceptado la obra de Aquél se las dio y entonces, como resulta que las tiene como causa de su virtud y mejora, sería llamado "Hijo" y "Dios" por causa de éstas cosas, y no por serlo verdaderamente; porque lo que procede de uno según la naturaleza es realmente lo entregado. De la primera forma los hombres son llamados "Hijos de Dios", por la participación de la gracia que es recibida de Dios. Pero si el Hijo, el Logos, es también de ésta manera, entonces no es verdadero Dios, ni Hijo, ni semejante al Padre.
De hecho, si el Hijo recibió como los arrianos dicen, entonces nunca fue "Hijo", sino que obtuvo tal nombre como galardón de su obra y progreso, que no es otro sino el progreso y obra que tuvo lugar cuando llegó a ser hombre tomando la condición de siervo (Filipenses 2,7-10). Porque, en efecto, esto sucede cuando, habiéndose hecho obediente hasta la muerte, se dice que es ensalzado y que ha recibido el nombre como galardón.
¿Qué era entonces antes de que esto sucediera? Si aceptamos lo que dicen los arrianos, entonces el Hijo ha sido mejorado por medio de la carne y Él ha sido llamado Hijo y ensalzado en el momento de hacerse hombre. Pero si el Hijo es ensalzado ahora, ¿cómo podía  regocijarse antes de esto en el rostro del Padre (Proverbios 8,30)? ¿Y cómo le adora Abraham en la tienda (Génesis 18,2) y Moisés en la zarza (Éxodo 3,2-6) si sería adorado luego de su muerte, porque fue luego de ella que "Dios lo ensalzó"? ¿Y cómo vio Daniel que los ángeles le servían (Daniel 7,10)?
Si ahora obtuvo su mejora, no se comprenden sus propias palabras: "Padre, glorificame con la gloria que tenía junto a ti antes que el mundo existiese" (Juan 17,5).
Así, si el Hijo tiene la gloria antes de que el mundo existiese y era "El Señor de la Gloria" (1 Corintios 2,8; Números 24,11), y bajó del cielo y es siempre adorado, Él no fue mejorado por descender, sino que mejoró aquellas cosas que necesitaban perfección. Y si bajó para mejorarlas, entonces el Logos no bajó para ser llamado Hijo y Dios, sino que nos hizo a nosotros hijos para el Padre y divinizó a los hombres al haber llegado Él mismo hombre.
El Hijo lo es del Padre por naturaleza, y por Él existen todas las cosas, y Él es antes que todo. Y ésto no lo recibió como recompensa por su virtud y siendo cosas distintas a éstas, pues Él ES estas cosas por naturaleza, por haber sido engendrado por el Padre.

Sobre Filipenses.
El Logos, existiendo como Dios, tomó la forma de siervo y no fue mejorado por le hecho de tomarla, sino que se humilló a sí mismo. ¿Dónde está entonces la recompensa de la virtud?  ¿En dónde es ensalzado si siendo Dios se hace hombre? Al Logos no le faltaba nada: ¿Cuál era el motivo de humillarse para obtener aquello que ya tenía? ¿Qué gracia recibió el dador de la gracia? ¿O cómo recibió el nombre para ser adorado si siempre ha sido adorado? "Adorenlo todos los ángeles de Dios" (Hebreos 1,6).
Además, David canta: "Antes que el Sol permanece su nombre y antes que la luna, de generación en generación" (Salmo 71,17.5). No pudo recibir el Logos lo que siempre tuvo.
Todo esto se resuelve porque "En el principio existía el Logos, y el Logos estaba junto a Dios, y el Logos era Dios... y el Logos se hizo carne" (Juan 1,1.14). El "lo ensalzó" no se dice que la sustancia del Logos haya sido elevada (pues siempre existió y es semejante a Dios), sino que la elevación pertenece a la humanidad.
 Así como dice que se "humilló" porque tomó la condición de siervo, Dios "lo ensalzó" en su condición humana, pues ambos están tomados de la asunción de la carne.
Cristo como hombre murió por causa nuestra, y por causa nuestra su humanidad fue ensalzada. Para que así como en su muerte nosotros hemos muerto en Cristo (1 Corintios 5,14), por Cristo seamos ensalzados siendo levantados  de entre los muertos y siendo llevados al cielo, "Donde entró Jesús, precursor nuestro" (Hebreos 6,20). Y así, Cristo entró en el cielo en favor nuestro y las abrió para nosotros, cumpliendo el Salmo:
"Alzad vuestras puertas, príncipes, levantaos puertas eternas, y entrará el rey de la gloria" (Salmo 24,7). Esto no lo dice por Dios, porque para él no estaban cerradas (Salmo 24,8), sino que lo dice de nosotros (Génesis 3,24). Así, en cuanto Dios se dice que el Logos es Rey de la gloria, pero en cuanto que es hombre es elevado como nosotros, y por hombre se dice "alzad y entrará".

La expresión "le agració" tampoco se dice en razón del Logos mismo, pues ya se vio que antes de ser hombre era adorado. Se dice eso de Él por causa y favor nuestro, pues así como en cuanto hombre Cristo murió y fue ensalzado, así también en cuanto hombre se dice que recibe aquello que precisamente tenía siempre en cuanto Dios, para que nos alcance también a nosotros semejante gracia que le había sido concedida a Él. El Logos no llegó a ser menos al asumir la carne, sino que divinó aquello de lo que se revistió y con esto agració a todo el género humano. Así, aunque el Logos se hizo carne y soportó la muerte, no ha sucedido para deshonra de la divinidad, sino para gloria del Padre. Y la gloria del Padre consiste en encontrar al que llegó a ser y se destruyó, en vivificar lo que estaba muerto y en que llegue a ser templo de Dios. Y también porque como Señor hecho carne, sea adorado y se crea que es el Hijo de Dios, y por medio de Él sea reconocido el Padre.

Sobre el Salmo.
En este pasaje no es ungido el Logos para llegar a ser Dios, pues ya lo era desde el principio; ni tampoco para llegar a ser Rey, pues también eternamente reina al existir como imagen de Dios; sino que otra vez se escribe en favor nuestro. El Logos no fue ungido como los reyes, que antes de ser ungidos no lo eran.  Él, como Dios siempre reina y dispensa Él mismo el Espíritu Santo.  Se dice que es ungido con el Espíritu en cuanto hombre (como sucede cuando es ensalzado y resucita), así también prepare para nosotros la inhabitación y familiaridad del Espíritu. Él no es santificado, sino el que santifica (Juan 17,18-19). Él se santifica a sí mismo por nosotros, y ésto se ve en el descenso del Espíritu en el Jordán, que tuvo lugar sobre nosotros, por llevar Él nuestro propio cuerpo. Por eso él no es ungido como los Reyes, y ésta unción es el Espíritu, como el mismo Señor especifica:
"El Espíritu Santo está sobre mí , porque me ha ungido" (Lucas 4,18), y algo similar dice el Apóstol: "Como lo ungió Dios con el Espíritu Santo" (Hechos 10,38). Y ésto se cumplió en el Jordán, claro está.
Pero El Señor mismo dice "El Espíritu tomará de lo mío" (Juan 16,14) y "Yo lo enviaré" (Juan 16,7); Y a sus discípulos les dice "Recibid el Espíritu Santo" (Juan 20,22). Y por esto: "También nosotros poseemos la unción que viene del Santo" (1 Juan 2,20) y "También vosotros habéis sido sellados con el Espíritu Santo" (Efesios 1,3).
Así que lo que dice es por causa y en favor nuestro.
¿Dónde está entonces la mejora, el progreso, el cambio en el Logos? No pasó de no ser Dios a ser Dios, ni de no ser Rey a ser Rey, su esencia es la misma. Él mismo dice que el Espíritu es suyo y que Él lo envía, no es entonces el Logos,  en cuanto Logos y Sabiduría, quien es ungido por el Espíritu, sino que es la carne que ha sido asumida por el Logos la que por Él y en Él es ungida, para que la santificación que ha tenido lugar para el Señor como hombre, tenga lugar para todos los hombres en Él.

De hecho, hasta el propio Salmo al decir del "Amaste la justicia, y odiaste la injusticia" (Salmo 44,8) -que los arrianos utilizan también para decir "¿ves? El Logos puede elegir la injusticia, porque es mutable, no lo hace por voluntad"- muestra en realidad que por naturaleza es bueno e inmutable, porque es imagen del Padre. Y como Logos, Imagen e Inmutable, es Juez Justo (2 Timoteo 4,8). Amar la justicia y odiar la injusticia es propio de Dios:
"Eres un Señor Justo y has amado la justicia" (Salmo 10,7).
"Has odiado a todos los que obraban fuera de la ley" (Salmo 5,6).
"Ama las puertas de Sión, y a las tiendas de Jacob no les tiene consideración" (Salmo 86,2).
"Amó a Isaac, y odió a Esaú" (Malaquías 1,2).
"Yo soy el Señor que amo la justicia y odio lo que ha sido arrebatado con injusticia" (Isaías 61,8).
Como ésta última cita no da a entender que Dios puede elegir la injusticia si él quisiera, porque precisamente es Dios, lo mismo ocurre con el Logos. El Logos es igual al Padre.
Así, pues, ninguno de los dos textos (Filipenses 2 y Salmo 44) demuestran que el Hijo sea mutable. Siendo que todo lo del Padre es también del Hijo (Juan 16,15; 17,10), sígase también que el Hijo es inmutable como el Padre.


9.- El Apóstol dice "Ha llegado a ser en tanto superior a los ángeles, cuanto ha heredado un nombre más distinguido que ellos" (Hebreos 1,4). Por lo que fue creado.

Respondo:
Ignoran el asunto y la ocasión de las palabras del Apóstol, y se comprende el texto si se lee el inicio de la lectura:
"Habiendo hablado en muchas ocasiones y de muchas maneras Dios antiguamente a nuestros padres en los profetas, en éstos últimos tiempos nos ha hablado por su Hijo" (Hebreos 1,1-2).
Y luego:
"Habiendo hecho por medio de sí mismo la purificación de los pecados se sentó a la derecha de la majestad, habiendo llegado a ser superior en tanto a los ángeles" (Hebreos 1,3-4).
Se dice que Dios nos habló por los profetas, que prestaron servicio y obediencia a la ley que fue dada por los ángeles (Hebreos 2,2); pero en los últimos tiempos Dios habló por su Hijo, que habitó entre nosotros y vino para servir, y forzosamente se tiene que decir que llegó a ser superior a los ángeles, porque un Hijo difiere de un siervo.
Además, dice que llegó a ser "superior a los ángeles". Y dice "superior" porque tiene una naturaleza distinta y mayor. Ejemplo de eso se ve en el canto de David:
"Superior es un día en tus moradas a un millar de ellos" (Salmo 83,11).
Y Salomón:
"Recibid la enseñanza y no el dinero, y el conocimiento que está por encima del oro aquilatado; pues la sabiduría es superior a las piedras preciosas y todo lo valioso no es digno de ella" (Proverbios 8,11).
Y el Profeta:
"Esto dice el Señor a los eunucos: a cuantos guarden mi sábado, eligen las cosas que yo quiero y perseveren en mi alianza, yo les daré en mi casa y en mi muralla un lugar renombrado; les daré un nombre eterno superior a los hijos e hijas que no se acabará" (Isaías 56,4-5).
Así, el "superior" con respecto del Hijo a los ángeles no se dice con parentesco, sino por naturaleza, puesto que el Hijo es por naturaleza superior a los ángeles. Así, el "superior" solo se aplica al Hijo, mientras que todas las demás cosas son siervas; y solo el Hijo se sienta a la diestra del Padre porque por naturaleza es igual a Él.
La expresión "habiendo llegado a ser" (refiriendo a llegar a ser superior a los ángeles), no se dice porque el Hijo es creado. Él es Hijo, como se mostró; y no supone diferencia alguna el decir "ha llegado a ser" o "ha sido hecho", puesto que ha sido engendrado, por lo que no es ningún inconveniente. Mientras tanto, no se puede decir que las cosas creadas han sido engendradas; y por eso el Hijo es que "llegó a ser superior a los ángeles".
Esta diferencia entre las cosas creadas y engendradas se ve en la Escritura.
"Todo llegó a ser por medio de Él" (Juan 1,3).
"Todo lo hizo en la Sabiduría" (Salmo 103,24).

Pero si aún así dicen que Cristo es del linaje de los ángeles, simplemente caen en el saco de los herejes. Valentín también dijo que Cristo era del linaje de los ángeles, y Carpócrates que los ángeles crearon el mundo. Sus ideas, como la de los arrianos, las refuta el salmista:
"¿Quién será asemejado al Señor entre los hijos de Dios?" (Salmo 88,7).
Y también:
"¿Quién hay semejante a ti entre los dioses, Señor?" (Éxodo 15,11).
Dios es incomparable, mientras que el hombre se compara con el hombre, la madera con la madera, y la piedra con la piedra: por eso el Hijo "ha llegado a ser en tanto superior a los ángeles", porque no puede ser comparado con ellos, ya que es de naturaleza superior, y su obra fue de naturaleza superior. Las cosas de igual naturaleza pero distintas se dicen que son "mas". Así, hay una piedra "más grande/bella/blanca, valiosa, etc" que otra piedra. Pero se dice que un hombre es "superior" a un animal, y un animal "superior" a una planta, y una planta superior a una piedra, debido a su distinta naturaleza. Así, el Hijo es, por naturaleza "superior a los ángeles", y se sienta a la diestra de Dios, porque por naturaleza es igual a Dios. No está arriba ni está abajo del Padre, sino a la par.
Y esto se ve por lo que sigue diciendo el Apóstol, que el Hijo es superior a los ángeles por naturaleza:
"Porque ¿a cuál de los ángeles dijo Dios jamás: Hijo mío eres tú, yo te he engendrado hoy?" (Hebreos 1,5).
Y también:
"También a los ángeles les dice: El que hace de sus ángeles espíritus, y de sus servidores fuego inflamado" (Hechos 1,7).
Del Hijo nunca se dice que sea creado, sino lo contrario:
"Tu trono, oh Dios (o "El Dios", como quieran), por los siglos de los siglos" (Hebreos 1,8).
"Tú, Señor, en el comienzo cimentaste la tierra, y los cielos son obras de tus manos: Ellos perecerán pero tú permaneces" (Hebreos 1,10).
Y no se dice "ellos perecerán" porque serán destruidos, sino para mostrar su naturaleza creada y mutable. Con esto también se refuta que el Hijo sea mutable y se muestra que es inmutable. Y también, por el verso siguiente que se dice del Logos:
"Pero tú eres siempre el mismo, y tus años no se acabarán" (Hebreos 1,12).

El Hijo no puede perecer sino permanecer, porque está en su propia naturaleza la eternidad y la inmutabilidad, por ser imagen de Padre, resplandor de su gloria, de su misma sustancia (Hebreos 1,3) y engendrado de Él (Hebreos 1,5).
Él como Logos llegó a ser carne, y como hombre llegó a ser superior al servicio de los ángeles, así como un Hijo difiere del siervo. Y superior fue su servicio porque superior fue su naturaleza. Y ésto también lo confirma el Apóstol, al decir:
"Y precisamente por eso, Jesús ha sido hecho fiador de una alianza superior" (Hebreos 7,22).



10.- Más adelante, el Apóstol agrega "Considerad al Apóstol y Sumo Sacerdote de nuestra confesión, a Jesús, el que es fiel a quien lo ha hecho" (Hebreos 3,1). Si fue hecho, fue creado.

Respondo:
Cuando se mantiene la igualdad de naturaleza, se puede decir que el Padre "hizo al Logos" como sinónimo de "engendró", y es así porque si fuese creado no sería Hijo, como ya tantas veces dijimos y dimos el motivo. No podría significarse "lo creó" como se dice de las cosas creadas, pues entonces la Escritura se contradeciría.
Pero aún más para confundir a los herejes, podemos decir que el Apóstol dice "es fiel a quien lo hizo" porque no se refiere al momento de la creación, sino de la encarnación, porque "El Logos se hizo carne". Porque efectivamente Jesús se hizo nuestro Apóstol y Sumo Sacerdote en cuanto se revistió de carne, y así se ofreció al Padre y fue levantado de los muertos, y se sentó a la diestra de Dios. Por lo que, "siendo fiel a quien lo hizo" no hace referencia a la sustancia del Logos ni a la generación por naturaleza del Padre (y si así fuera, no demuestra que es creado sino engendrado), sino en su descenso  hasta los hombres y llegado a ser sumo sacerdote. Y esto es lo que ocurría antes, porque Aaron fue engendrado como hombre y luego fue revestido porque Dios quiso para ser Sumo Sacerdote. Eso pasó con el Señor, que fue engendrado estando en la eternidad con el Padre (Juan 1,1); y así como Aaron se revistió con vestiduras, el Logos se revistió de carne (Juan 1,14), y así se ofreció a Dios como sacrificio y se hizo mediador. Así como Aaron no cambia por revestirse y ser constituido como sumo sacerdote, sino que es el mismo; del mismo modo el Logos, que no "fue creado" por ser constituido sumo sacerdote.
Si uno hubiese dicho, al ver a Aaron revestido y ofreciendo el sacrificio: "Ha llegado a ser Sumo Sacerdote" no estaría diciendo que Aaron en ese momento ha comenzado a ser hombre, pues ya lo era; sino que fue hecho sumo sacerdote.
Porque es cierto además que, como hombre, fue hecho. ¿Quién al ver al Señor caminando y ver sus obras no se habría preguntado quién le hizo hombre? ¿Y quién no se habría respondido que el Padre lo hizo y lo envió como sumo sacerdote?
Y ésta interpretación la confirma el mismo Apóstol al decir:
"Por tanto, como los hijos tienen en común la carne y la sangre, también Él participó de ellas en igualdad de condiciones, para que por medio de la muerte venciese a quien tenía poder sobre la muerte, esto es, al diablo, y librase a cuantos por miedo a la muerte  estaban sometidos a esclavitud por toda la vida. Pues no tomó ciertamente de la descendencia de los ángeles, sino que tomó de la de Abraham.
De donde se sigue que debía ser hecho semejante en todo a sus hermanos , para llegar a ser misericordioso y fiel, sumo sacerdote a lo que se refiere a Dios y alcanzar la propiciación por los pecados" (Hebreos 2,14-17).
Con ello, se condena cualquier interpretación arriana.




11.- E incluso, dice el Apóstol "Dios ha hecho a este Jesús, a quien vosotros crucificasteis, Señor y Cristo" (Hechos 2,36). Si Dios lo hizo, Dios lo creó.

Respondo:
 Aplica a este versículo lo mismo que ya e dijo en la respuesta anterior. No se dice que Dios creó un Logos o un Hijo, siendo de naturaleza diversa a sí mismo; dice que Dios hizo a Cristo, en la carne. Lo curioso es que no pueden presentar ni un solo texto en donde se diga claramente que el Logos o el Hijo ha sido creado, y en cambio solo existen versículos que tuercen. Y se entiende que se refiere que fue hecho en cuanto a carne porque dice San Pedro "A quien vosotros crucificasteis".
En cualquier caso, se puede seguir sobre porqué Pedro dice "lo hizo". San Pedro empieza diciendo:
"Varones israelitas, escuchad estas palabras: A Jesús de Nazaret, varón probado ante vosotros por Dios con poderes, prodigios y signos que Dios hizo por medio de Él en medio de vosotros, como vosotros mismos lo sabéis" (Hechos 2,22).
La expresión "lo hizo" (Señor y Cristo, claro está) lo dice después de ésta introducción en donde dice que Jesús fue "probado", dando muestra de que el Cristo no era un simple hombre, sino que por sus poderes, prodigios y signos mostró que era Dios existiendo en el cuerpo.
Lo mismo ocurre con Juan Evangelista, cuando dice:
"Por esta razón le perseguían principalmente los judíos, porque no solo quebrantaba el Sábado, sino que decía que Dios era su propio Padre haciéndose semejante a Dios" (Juan 5,16-18).
Pero Jesús no se estaba "haciendo Dios" en ese momento por decir que tenía a Dios por Padre, sino que se "hacía Dios" porque se daba a conocer por sus obras y sus dichos lo que realmente era, como Él mismo dice:
"Aunque no me creáis a mí creed a mis obras, para que conozcáis que yo estoy en el Padre y el Padre está en mí" (Juan 10,38).
"¿No crees que yo estoy en el Padre y el Padre está en mi? Las palabras que yo os digo, no las digo por mi cuenta; el Padre que mora en mí es quien realiza sus obras" (Juan 14,10).
Por tanto, el Padre lo hizo Señor y Rey en medio de los israelitas, y ahí se daba a conocer como Señor y Rey, no comienza a serlo. Y es cierto que no fue hecho Señor en ese momento, pues ya desde antes lo era, como se mostró (Génesis 12,8; 13,4; 19,24; Salmos 109,1; 44,7; 144,13).

Por lo que Pedro Apóstol no se refiere al Señoría del HIjo en cuanto a la sustancia del Hijo, sino que se refiere a que el señorío ha llegado hasta nosotros cuando ha llegado a ser hombre, y que ha llegado a ser Señor y Rey de todos, después de habernos redimidos a todos por la cruz.

Esto debería bastar para los arrianos. Pero si siguen en su insensatez, se puede seguir.
Ya quedo muy claro que el Hijo es eternamente Señor y Rey, porque al ser Hijo de Dios por naturaleza, es igual a Él, que es Señor y Rey, así Él también lo es porque "Quien me ha visto a mí, ha visto al Padre".
Ahora, volvamos a lo que dijo Pedro: "Lo ha hecho Señor y Cristo". No significa que fue creado, y tomemos como ejemplo lo que dice Isaac a Jacob: "Llega a ser Señor de tu hermano" (Génesis 27,29) y a Esaú: "He aquí que he hecho de Él tu Señor" (Génesis 27,37).
Si la expresión "ha hecho" no se refiere a que Isaac creó la sustancia de Jacob trayéndolo a la existencia, entonces tampoco tiene que referirse a la sustancia y existencia del Logos.  Si ni los arrianos se atreven a aplicar esa lógica de "ha hecho" a alguien que de verdad es creatura como lo es Jacob, ¿cómo se atreven a aplicarla al Logos, que justamente no es creatura?
Isaac dice "Llega a ser" y "He hecho" por la autoridad que le dará a Jacob sobre su hermano, no porque lo creara. Del mismo modo, lo que dice Pedro no se debe entender de la sustancia del Logos sino que había sido hecho y había comenzado en la humanidad con respecto al señorío y reinado por gracia y para nosotros.


12.- me lo olvidé xd


13.- "Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí" (Juan 14,10). ¿Cómo va a estar el Padre en el Hijo si el Padre es más grande? simplemente, el Padre está en el Hijo como está en nosotros, tal como se dice: "En él vivimos, nos movemos y existimos" (Hechos 17,28).También, puede ser que el Hijo esté en el Padre porque su discurso no es suyo, sino de quien lo envió; y porque las obras no son suyas sino del Padre, quien le otorgó la potencia; como dice Asterio el sofista (CA III, 2,1).

Respondo: 
Dios no es cuerpo, no comprenden lo que es ser Padre verdadero e Hijo verdadero, ni qué es una luz invisible y eterna y su resplandor invisible, ni qué es una hipóstasis invisible ni qué una impronta incorpórea y una imagen incorpórea.
Al decir esas palabras, el Señor no se refiere a que el Padre llena al Hijo y el Hijo llena al Padre como si de recipientes huecos se tratasen, siendo llenados el uno por el otro, haciendo de los dos seres corpóreos, y haciéndolos incompletos e imperfectos.
El Padre es completo y perfecto, y el Hijo es la plenitud de la deidad (Colosenses 2,9).
El Padre tampoco está en el Hijo de la misma manera en que Dios fortalecía a los hombres, pues el Hijo es la misma Potencia y Sabiduría de Dios. Las cosas que han llegado a ser son santificadas en el Espíritu al participar del Hijo, mientras que el Hijo no es "Hijo" por participar de la sustancia divina, sino que es el propio engendrado del Padre (Filipenses 2,6).
El Hijo tampoco está en el Padre de la misma manera en que nosotros "vivimos, nos movemos  y existimos en Él", porque el Hijo es como la vida que procede del Padre, en quien todas las cosas son engendradas para la vida y tienen su consistencia en Él (Colosenses 1,17).
A lo dicho por Asterio: Él simplemente degrada la obra del Hijo, pues con lo que dice entonces las obras del Hijo puede ser aplicadas a cualquier creatura.
Si se debe a que las palabras del Hijo no eran del Hijo sino del Padre, y lo mismo ocurre con las obras, no se explica porqué dice: "Yo estoy en el Padre y el Padre está en mí".
David también dice:
"Voy a escuchar lo que Dios va a decir en mí" (Salmo 84,9).
Y Salomón:
"Mis palabras han sido dichas por Dios" (Proverbios 31,1).
Moisés también dispensaba las palabras que venían de Dios, y así todos los profetas: "Esto dice el Señor" (Éxodo 4,22).
E igualmente, las obras que hacían todos los Santos no las hacían ellos, sino que Dios las hacía por ellos, porque Él les había otorgado la potencia. Ejemplo de eso es cuando Elías y Eliseo invocaban a Dios para resucitar muertos. Lo mismo Samuel, oraba a Dios para que lloviera; y hasta los Apóstoles decían que hacían milagros no por sí mismos (Hechos 3,12).
Así que si se va a explicar las palabras de Juan 14,10 en base a que el Hijo hace y habla lo que recibe y le manda el Padre, entonces tales palabras pueden ser aplicadas a cualquiera y no solo al Hijo. Y así, el Hijo de Dios no es Unigénito, sino que el Logos será uno entre muchos.

¿Entonces por qué el Padre está en el Hijo y el Hijo está en el Padre?
Porque todo el ser del Hijo es propio de la sustancia del Padre, en la manera en que el resplandor procede de la luz, y el río de la fuente. Así, quien ve al HIjo ve lo propio del Padre y entiende que el ser del Hijo, proviniendo del Padre, está en el Padre. Y el Padre también está en el Hijo, puesto que en el Hijo está lo que es propio del Padre. Por eso quien contempla al Hijo contempla lo propio del Padre y ve que el Padre está en el Hijo.
Y es por esto que  "Yo y el Padre somos una sola cosa" (Juan 10,30).



14.- Jesús dice "Yo y el Padre somos una sola cosa" (Juan 10,30). Pero ésto no debe entenderse más que por la concordancia en su obrar con el Padre, porque el Hijo quiere lo que el Padre, no se opone a su voluntad, juicios y pensamientos. Así, están en sintonía (CA III, 10,1, pág. 268).

Respondo:
Si por la razón que reclaman los arrianos el Padre y el Hijo son una sola cosa, he aquí que también los ángeles y todas las demás criaturas que están por encima de nosotros (principados, potestades, tronos, dominaciones) y las visibles (sol, luna, estrellas) son como el Hijo. Y también de ellos habrá que decir que son hijos, porque ellos y el Padre son una sola cosa y cada uno de ellos es logos e imagen de Dios, ya que también ellos quieren lo que Dios quiere y no discrepan con Dios en sus en sus pareceres y juicios, sino que son sumisos en todo a quien los ha hecho.
Entonces, siendo así, ¿Cómo es que solo Él es el Hijo Unigénito, el Logos, el Resplandor, la Imagen y Sabiduría? Muchos han llegado a ser mártires por imitar a Dio (Efesios 5,1-2), y ninguno se atrevería a decir que ellos y el Padre son una sola cosa, ni que ellos están en el Padre y el Padre en ellos. Porque, efectivamente se dice:
"¿Quién hay semejante a ti entre los dioses, Señor" (Éxodo 15,11).
Y:  "¿Quién se asemejará al Señor entre los hijos de Dios?" (Salmo 88,7).
Pero del Hijo, en cambio, se dice que es imagen verdadera y engendrado por el Padre. Y podrá objetarse que nosotros también somos llamados imagen de Dios (Génesis 1,27), y también gloria de Dios (1 Corintios 11,7), sin embargo esto es falaz porque nosotros somos imagen teniendo naturaleza distinta y creada; e Hijo en cambio es imagen por tener la misma naturaleza y ser igual a Dios en todo.
Si el Padre y el Hijo son una sola cosa por lo que ellos dicen, entonces se sigue que no son verdaderos Padre e Hijo el uno y del otro, sino solo en apariencia, y así el Hijo es imagen imperfecta, y así no se parece en nada al Padre. Pablo también enseñaba cosas semejantes al Hijo, y no por eso era uno en sustancia con el Hijo. Así que los arrianos erran.
Al obrar el Hijo es cierto que es el Padre el que obra, pero ésto es porque la luz está con su resplandor. Así de la misma manera el Hijo llega a los Santos, pero también el Padre con Él:
"Vendremos yo y el Padre, y haremos de Él una morada" (Juan 14,23).
Por esta misma razón, aunque el Padre de la gracia y la paz, también está la del Hijo:
"La gracia de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo esté con ustedes" (Romanos 1,7; 1 Corintios 1,3). Y esto muestra su unidad.

Porque si no hubiese unidad y el Hijo no fuese engendrado por el Padre y en cambio fuese de otra naturaleza, bastaría haber nombrado solo al Padre, puesto que ninguna de las cosas que ha llegado a ser, a existir, participa a modo de comunión con quien las ha hecho a la hora de conceder las gracias. Pero ahí la donación es del Padre y del Hijo. Porque nadie antes podría haber recibido de Dios y de un ángel, o de otra criatura, ni habría podido decir: "Que Dios y el ángel te lo concedan". Y sí, por medio del Hijo se conceden aquellas cosas que se dan, y el Hijo obra por medio del Padre, pero esto es a causa de la unidad y unicidad; porque donde está la luz está igualmente el resplandor; y el resplandor esclarece precisamente aquello que la luz ilumina, y así, el ver al Hijo es ver al Padre, y ambos son una sola cosa.
Por ello Jacob, bendiciendo a José, dice:
"El Dios en cuya presencia caminaron mis padres Abraham e Isaac; el Dios que ha sido mi pastor desde que existo hasta hoy, el Ángel que me ha librado de todo mal, bendiga a estos jóvenes" (Génesis 48,15-16).
Y al decir "Ángel" no se refiere a un ser creado, sino al Logos mismo de Dios, puesto que le ha librado de todo mal y bendice, y ya anteriormente se refirió dos veces a Dios. Este Ángel es Dios.
Porque el Logos también es llamado "Ángel" (Isaías 9,5), cuando se le dice "Ángel de la gran decisión" (O "Consejero Portentoso" en algunas traducciones). Él Salva y bendice.
Él no rezaba a Dios y luego a un ángel, sino a aquel mismo Ángel a quien le dijo: "No te dejaré ir si no me bendices" (Génesis 32,27); y éste era Dios mismo, ya que dice: "He visto a Dios cara a cara" (Génesis 32,31).
Así, el bendecir y el rescatar es propio solo de Dios.



15.- El Padre y el Hijo son uno de la misma manera en que nosotros hemos llegado a estar en el Hijo, porque en Juan 17,11 el Hijo pedía que seamos uno como Él y su Padre son uno. Así, no tiene nada que ver el ser igual en sustancia (CA III, 17,1, pág. 280).

Respondo:
Se parecen al diablo cuando dice: "Subiremos al cielo y seremos semejante al Altísimo" (Isaías 14,14).
Piensan que porque a ellos se les llama "hijos de Dios" entonces se asemejan al Logos, que es Hijo verdadera por naturaleza y no por gracia. Y al escuchar "para que sean una sola cosa como tu y yo somos una sola cosa" se confían.
Es costumbre de la Escritura tomar imágenes de los seres naturales para aplicarlo a los hombres y así ilustrar sus acciones, si son buenas o malas. Ejemplo:
"No seáis como el caballo y el mulo, que no tienen inteligencia" (Salmo 31,9).
"Un hombre que no es tenido en estima no ha comprendido y se parece a las bestias que carecen de entendimiento y es hecho semejante a ellas" (Salmo 48,13).
"Se han convertido en caballos locos por las hembras" (Jeremías 5,8).
Y el Señor, refiriéndose a Herodes:
"Decid a ese zorro" (Lucas 13,32).
Y a los Apóstoles:
"He aquí que os envío como ovejas en medio de lobos. Sed por tanto prudentes y sencillos como palomas" (Marcos 10,16).
Él no decía estas cosas para que nos convirtiéramos por naturaleza en dichos animales, pues no es así como fuimos creados. Ésto no ocurre, por tanto, en la naturaleza, sino que lo dice para que nosotros imitemos a dichos animales y evitemos las inclinaciones irracionales, siendo astutos como serpientes y sencillos como palomas.
Pero también dice:
"Sed compasivos como vuestro Padre que está en los cielos" (Lucas 6,36).
"Debéis ser perfectos como vuestro Padre celeste es perfecto" (Mateo 5,48).
No lo decía para que llegásemos a ser como el Padre, pues somos criaturas, sino que lo decía a la manera en como se dijo "No seáis como los caballos", para que no seamos irracionales. Ni decía que seamos compasivos como el Padre para que seamos igual a Él, sino para que nos asemejemos a Él, y así haciendo el bien por amor al Padre podamos recibir su recompensa, siendo hijos suyo por su gracia. Solo en este sentido somos capaces de imitarlo.
Si entendemos eso adecuadamente, lo mismo hemos de hacer con Juan 17,11.
Así como no podemos estar en el Padre como el Hijo Único lo está, ni el Padre podrá estar en nosotros como lo está en el Hijo, del mismo modo no podemos ser uno en la misma forma en que el Padre y el Hijo son uno.
Porque el Logos es Dios y es uno con el Padre, y eso es cierto, por naturaleza. Pero nosotros no, sino que solo podemos ser uno por imitación. De igual forma, mientras Él es Hijo por naturaleza, nosotros no podemos llegar a ser hijos perfectos de esa forma, sino por imitación.
Así como el Logos está en el Padre y por naturaleza son uno, de igual manera nosotros, al tener cierto modelo y mirarle a Él, lleguemos a ser una sola cosa con otros, en concordancia y en la unidad del Espíritu.
En conclusión: somos hijos, pero no como el Hijo; somos dioses, pero no como Dios; compasivos semejantes al Padre, pero no somos el Padre; somos uno como Dios Trino, pero no somos Dios Trino. Llegamos a ser uno como lo son el Padre y el Hijo en la medida en que lo pueda nuestra naturaleza.
Y además, las cosas que son semejantes se unen por naturaleza a las que le son semejantes, así como toda carne se reúne según su especie. Así, el Logos no es semejante a nosotros sino al Padre, y por eso se une con Él. Y a nosotros nos manda a unirnos a los de la misma naturaleza humana por la disposición que tengamos unos con otros, teniendo como modelo la unión por naturaleza del Padre y el Hijo.


16.- Dice el Apóstol " (1 Corintios 8,6). También se dice: "Yo soy y fuera de mí no hay otro Dios" (Deuteronomio 32,39). (CA III, 7,1).

Respondo:
 El Apóstol no dice tales cosas para excluir al Hijo, pues él, al ser Logos, Sabiduría, Resplandor, Imagen y engendrado del Padre, es Dios con Él.
Si con lo que se dice se quiere excluir al Hijo, entonces se dice que el Hijo tiene una rivalidad con el Padre, pues el Padre vería al Hijo como David a Adonías:
"Pero ahora es Adonías quien se proclama rey, sin que tú, mi Señor rey estés enterado de ello" (1 Reyes 1,18).
Pero si quien conoce al Hijo conoce al Padre, entonces verá en el Hijo al Padre. Y si el HIjo es el Logos del Padre, entonces las palabras de 1 Corintios 8,6 no van en descrédito del Logos, sino de los falsos dioses, porque los hombres se arriman a los falsos dioses olvidando al verdadero Dios, de ahí que a los extraviados Dios les diga: "Yo soy el único Dios" (Deuteronomio 32,29),
Lo mismo que si alguien, siendo de día y brillando el sol, pintase un leño que no tuviese sino apariencia de luz y le considerara como causa de la luz; y el sol, al verlo, le dijese: "Solo yo soy la luz del día y fuera de mí no hay otra luz del día", y ésto no lo diría el sol para negar su propio resplandor, sino para negar al falso leño. Lo mismo ocurre con 1 Corintios 8,6.  Se dice para excluir a los que no tienen la naturaleza divina, por eso no queda simplemente en "Un solo Dios, el Padre", sino que añade "Y un solo Señor, Jesucristo". Y esto es lo mismo que se ve en Juan 17,3: "Ésta es la vida eterna: que te conozcan a ti, único Dios verdadero, y a Jesucristo el que enviaste". Y añade "Jesucristo" porque el Hijo es resplandor del Padre que es la luz, imagen de su misma naturaleza.
Y así como cuando Dios dice "Soy el único que extendí el cielo" (Job 9,8) no queda excluído el Logos, porque "Y tú, Señor, desde el principio has cimentado la tierra y los cielos son obras de tus manos" (Salmo 101,26); "El Señor fundó la tierra con sabiduría" (Proverbios 3,19); "Allí estuve a su lado como arquitecto" (Proverbios 8,30); "Cuántas son, Señor, us obras, todas fruto de tu sabiduría" (Salmo 104,24); "Todo llego a ser por medio de ella y sin ella nada se hizo de cuanto fue hecho" (Juan 1,2).
Del mismo modo, por decir "Único Dios verdadero" no queda excluido el Hijo, y por eso se añade "Jesucristo".
En el "Uno", "Único" y "Primero" se entiende, entonces, que coexiste con el Logos.


viernes, 14 de diciembre de 2018

¿Eran Testigos de Jehová los cristianos primitivos?

Los Testigos de Jehová suelen argumentar que la verdadera fe se corrompió por una gran apostasía, que al parecer hizo desaparecer a la verdadera Iglesia. Hasta que, milagrosamente, en el siglo XIX aparecieron los estudiantes de la Biblia, posteriormente conocidos como "Testigos de Jehová".
Sin embargo, si esto es cierto cabe preguntarse, ¿cuándo se corrompió la verdadera fe? ¿acaso la Iglesia de Cristo no es indefectible? La verdad es que sí, es indefectible, y por tanto la Iglesia verdadera no puede desaparecer. Pero además, ¿creían los cristianos primitivos lo que los Testigos de Jehová? La verdad es que no.
Primero, nombremos qué creen los testigos:
- No creen en la Santísima Trinidad: Para ellos solo el Padre es Dios, siendo el Verbo la primera creación, y el Espíritu Santo ni siquiera una persona, siendo en cambio la fuerza activa de Dios.
- Creen que el Verbo, el Hijo, es el Arcángel Miguel.
- Creen que Jesús, al morir, dejó de existir, y que no resucitó físicamente sino como espíritu. Su cuerpo no fue levantado, sino que se apareció a sus Apóstoles en apariencia, no realmente.
- Creen que al resucitar los muertos, solo 144.000 iran al cielo. Todos los demás justos vivirán en la tierra.
- Creen que Jesús no fue crucificado en una cruz, sino en un palo (más que doctrina es una postura, pero igual).
En esas creencias se diferencian de todos los cristianos. Pero ahora, comparten estas creencias con algunos protestantes:
- No creen en la inmortalidad del alma. Según dicen, el alma muere con el cuerpo.
- Creen que los injustos no serán atormentados, sino que serán exterminados, dejarán de existir.
- Celebran la "cena del Señor" una sola vez al año, y no creen ni en la presencia real ni que sea un sacrificio.
- Rechazan la indefectibilidad de la Iglesia de Cristo (claro, cuando les conviene).
- Rechazan el episcopado monárquico (el católico, porque bien que tienen sus ancianos).
- Creen que el bautismo solo puede ser por inmersión (todo el cuerpo en el agua), no por infusión (echar agua en la cabeza).
- No creen que el bautismo borre los pecados.



Aclarando unas cosas.

Los Testigos de Jehová suelen alegar que muchos de los cristianos primitivos en ningún momento mencionan que Dios es "Uno y Trino", y por tanto rechazan cualquier interpretación de lo que dicen los padres primitivos. Para los Tj, el hecho de que alguno de los Padres diga que el Padre es Dios y el Hijo es Señor, o que Jesucristo vino a cumplir la voluntad del Padre, o cosas similares, es muestra de que no creían en la Trinidad. Pero tal cosa es falsa. Lo que dicen los Padres de la Iglesia y los cristianos primitivos en ningún momento contradice la doctrina católica, sus dichos no niegan la Trinidad. Así que tales textos no bastan para mostrar que no creían en ella.

Además, tengamos en cuenta que ningún Padre de la Iglesia u Apologista afirma que el Verbo fue creado, que fuera la primera creación, que fuera el arcángel Miguel. En cambio, sí dicen que creó todo junto al Padre, que siempre estuvo con Él, le llaman "Dios" y demás.
Así que es incoherente que quieran hacerlos ver como "arrianos".


Didaché

La Eucaristía como sacramento

"Tú, ¡Señor todopoderoso!, creaste todas las cosas por causa de tu nombre, y diste a los hombres alimento y bebida para su disfrute, para que te dieran gracias. Mas a nosotros nos hiciste el don de un alimento y una bebida espiritual y de la vida eterna por medio de tu siervo" (Didaché 10,3).

La Eucaristía dominical y Sacrificial

"En el día del Señor reúnanse y partan el pan, y den gracias, después de haber confesado sus pecados, a fin de que su sacrificio sea puro.
 Todo el que tenga disensión con su compañero, no se junte con ustedes hasta que no se hayan reconciliado, para que no sea profanado su sacrificio.
3 Este es el sacrificio del que dijo el Señor: «En todo lugar y tiempo se me ofrece un sacrificio puro: porque yo soy el gran Rey, dice el Señor, y mi nombre es admirable entre las naciones»" (Didaché 14.1-3).

Bautismo por infusión

"Si no tienes agua viva, bautiza con otra agua. Si no puedes con agua fría, hazlo con caliente. Si no tienes ni una ni otra, derrama agua tres veces sobre la cabeza, en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo" (Didaché 7,2-3).

Veneración de los Santos

"Buscarás cada día los rostros de los santos, para hallar descanso en sus palabras" (Didaché 4,2).

Confesión

"En las reuniones confesarás tus pecados, y no te acercarás a la oración con mala conciencia. Este es el camino de la vida" (Didaché 4,14).

Oración.

"Tampoco ores como los hipócritas, sino, como lo mandó el Señor en el Evangelio, oren así:
Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo; danos hoy nuestro pan cotidiano; perdónanos nuestra deuda como nosotros hemos perdonado a nuestros deudores, no nos induzcas en tentación, sino líbranos del maligno, porque tuyo es el poder y la gloria por todos los siglos. Ora así tres veces al día." (Didaché 8,1-3).

Indefectibilidad de la Iglesia

"Acuérdate, Señor, de tu iglesia, para librarla de todo mal y hacerla perfecta en tu amor, y congrégala desde los cuatro vientos, santificada, en tu reino que le has preparado. Porque tuyo es el poder y la gloria por los siglos" (Didaché 10,5).

Los verdaderos profetas no erran

"Todo profeta que predica la verdad, si no cumple lo que enseña es un falso profeta" (Didaché 11,10).



Bernabé


Trinidad

"Consideremos, otrosí, este punto, hermanos míos: Si es cierto que el Señor se dignó padecer por nuestra alma, siendo como es Señor de todo el universo, a quien dijo Dios desde la constitución del mundo: Hagamos al hombre a imagen y semejanza nuestra, ¿cómo, digo, se dignó padecer bajo la mano de los hombres? Aprendedlo" (Bernabé 5,5).

"Y, en efecto, la Escritura dice de nosotros lo mismo que Dios dijo a su Hijo: Hagamos al hombre a imagen y semejanza nuestra, y tenga imperio sobre las bestias de la tierra y sobre las aves del cielo y sobre los peces del mar. Y dijo después de contemplada la hermosa figura nuestra: Creced y multiplicaos y henchid la tierra. Todo eso a su Hijo" (Bernabé 6,12).

Bautismo

"Mas inquiramos si tuvo el Señor interés en manifestarnos anticipadamente algo acerca del agua y de la cruz. Ahora bien, acerca del agua se dice contra Israel cómo no habían de aceptar el bautismo, que trae la remisión de los pecados, sino que se construirían otros lavatorios para sí mismos" (Bernabé 11,1).

"Esto quiere decir que nosotros bajamos al agua rebosando pecados y suciedad, y subimos llevando fruto en nuestro corazón, es decir, con el temor y la esperanza de Jesús en nuestro espíritu" (Bernabé 11,9).

La Cruz

"Así, pues, hijos del amor, aprended Copiosamente acerca de todo esto: Abraham, que fué el primero en practicar la circuncisión, circuncidó a los de su casa mirando anticipadamente en espíritu hacia Jesús, tomando los símbolos de tres letras. Dice, en efecto, la Escritura: Y circuncidó Abraham de su casa a trescientos dieciocho hombres. Ahora bien, ¿cuál es el conocimiento que le fué dado? Atended que pone primero los dieciocho y, hecha una pausa, los trescientos. El dieciocho se compone de la I, que vale diez, y la H, que representa ocho. Ahí tienes el nombre de IHSOUS. Mas como la cruz había de tener la gracia en la figura de la T, dice también los trescientos. Consiguientemente, en las dos primeras letras significa a Jesús, y en otra, la cruz. Sábelo Aquel que pone en nosotros la dádiva ingénita de su enseñanza: Nadie aprendió de mí más genuina palabra; pero yo sé que vosotros sois dignos de ello. (Bernabé 9,7-9)


San Clemente de Roma

Trinidad

"Porque el Espíritu Santo dice: No se alabe el sabio en su sabiduría, ni en su valentía se alabe el valiente, ni el rico se alabe en sus riquezas; mas el que se alabe que lo haga en el Señor, que le busca y hace juicio y justicia" (Corintios cap. 13).  Cita Jeremías 9:23-26, lo que "Dijo Dios", lo pone en boca del Espíritu Santo.

"Ésta es la manera, amados, en que encontramos nuestra salvación, a saber, Jesucristo el Sumo Sacerdote de nuestras ofrendas [...] el cual, siendo el resplandor de su majestad, es muy superior a los ángeles, puesto que ha heredado un nombre más excelente que ellos. Porque está escrito: El que hace a sus ángeles espíritus y a sus ministros llama de fuego; pero de su Hijo el Señor dice esto: Mi Hijo eres tú, yo te he engendrado hoy. Pídeme y te daré a los gentiles por heredad, y los extremos de la tierra por posesión tuya. Y también le dice: Siéntate a mi diestra, hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. ¿Quiénes son, pues, estos enemigos? Los que son malvados y resisten su voluntad" (Corintios cap. 36).
Clemente cita Hebreos 1,3 en donde se dice que el Hijo es resplandor de la majestad del Padre e imagen exacta de su sustancia. En otras palabras: Que es Dios. Cualquiera que sepa lo que es "sustancia" sabe que una "Imagen exacta" va a ser algo de la misma sustancia: Dios.

"¿Por qué hay, pues, contiendas e iras y disensiones y facciones y guerra entre vosotros? ¿No tenemos un solo Dios y un Cristo y un Espíritu de gracia que fue derramado sobre nosotros?" (Corintios cap. 46).

"Porque tal como Dios vive, y vive el Señor Jesucristo, y el Espíritu Santo, que son la fe y la esperanza de los elegidos, con toda seguridad el que, con humildad de ánimo y mansedumbre haya ejecutado, sin arrepentirse de ello, las ordenanzas y mandamientos que Dios ha dado, será puesto en la lista y tendrá su nombre en el número de los que son salvos por medio de Jesucristo, a través del cual es la gloria para Él para siempre jamás. Amén" (Corintios cap. 58).

Resurrección.

"Entendamos, pues, amados, en qué forma el Señor nos muestra continuamente la resurrección que vendrá después; de la cual hizo al Señor Jesucristo las primicias, cuando le levantó de los muertos (Corintios cap. 24).

"Porque Él dice en cierto lugar: Y tú me levantarás, y yo te alabaré; y: Me acosté y dormí, y desperté; porque Tú estabas conmigo. Y también dice Job: Tú levantarás esta mi carne, que ha soportado todas estas cosas" (Corintios cap. 26).

Vida después de la muerte

"Estaba Pedro, que, por causa de unos celos injustos, tuvo que sufrir, no uno o dos, sino muchos trabajos y fatigas, y habiendo dado su testimonio, se fue a su lugar de gloria designado. Por razón de celos y contiendas Pablo, con su ejemplo, señaló el premio de la resistencia paciente. Después de haber estado siete veces en grillos, de haber sido desterrado, apedreado, predicado en el Oriente y el Occidente, ganó el noble renombre que fue el premio de su fe, habiendo enseñado justicia a todo el mundo y alcanzado los extremos más distantes del Occidente; y cuando hubo dado su testimonio delante de los gobernantes, partió del mundo y fue al lugar santo, habiendo dado un ejemplo notorio de resistencia paciente." (Corintios cap. 5).

Sucesión Apostólica

"Y nuestros apóstoles sabían por nuestro Señor Jesucristo que habría contiendas sobre el nombramiento del cargo de obispo. Por cuya causa, habiendo recibido conocimiento completo de antemano, designaron a las personas mencionadas, y después proveyeron a continuación que si éstas durmieran, otros hombres aprobados les sucedieran en su servicio. A estos hombres, pues, que fueron nombrados por ellos, o después por otros de reputación, con el consentimiento de toda la Iglesia, y que han ministrado intachablemente el rebaño de Cristo..." (Corintios cap. 44).

Veneración de los Santos

"Pero los que sufrieron pacientemente en confianza heredaron gloria y honor, fueron ensalzados, y sus nombres fueron registrados por Dios en memoria de ellos para siempre jamás. Amén" (Corintios cap. 45).


San Ignacio de Antioquia


Trinidad

"Espera en Aquel que está por encima de toda estación, el Eterno, el Invisible, que se hizo visible por amor a nosotros, el Impalpable, el Impasible, que sufrió por amor a nosotros, que sufrió en todas formas por amor a nosotros" Carta a Policarpo cap. 3).

Esa es una declaración explícita de que el Verbo es Dios. Eso sin contar las veces en las que le llama precisamente "Dios", aunque para los Tj esos textos no cuenten porque para ellos "también Jesús es un dios".

Resurrección

"Porque Él sufrió todas estas cosas por nosotros; y sufrió verdaderamente, del mismo modo que resucitó verdaderamente; no como algunos que no son creyentes dicen que sufrió en apariencia, y que ellos mismos son mera apariencia. Y según sus opiniones así les sucederá, porque son sin cuerpo y como los demonios" (Esmirniotas cap. 2).

"Porque sé y creo que El estaba en la carne incluso después de la resurrección; y cuando El se presentó a Pedro y su compañía, les dijo: Poned las manos sobre mí y palpadme, y ved que no soy un demonio sin cuerpo. Y al punto ellos le tocaron, y creyeron, habiéndose unido a su carne y su sangre. Por lo cual ellos despreciaron la muerte, es más, fueron hallados superiores a la muerte. Y después de su resurrección Él comió y bebió con ellos como uno que está en la carne, aunque espiritualmente estaba unido con el Padre" (Esmirniotas cap. 3).

"Saludo a vuestro piadoso obispo y a vuestro venerable presbiterio [y] a mis consiervos los diáconos, y a todos y cada uno y en un cuerpo, en el nombre de Jesucristo, y en su carne y sangre, en su pasión y resurrección, que fue a la vez carnal y espiritual, en la unidad de Dios y de vosotros. Gracias a vosotros, misericordia, paz, paciencia, siempre" (Esmirniotas cap. 12).

"Sed sordos, pues, cuando alguno os hable aparte de Jesucristo, que era de la raza de David, que era el Hijo de María, que verdaderamente nació y comió y bebió y fue ciertamente perseguido bajo Poncio Pilato, fue verdaderamente crucificado y murió a la vista de los que hay en el cielo y los que hay en la tierra y los que hay debajo de la tierra; el cual, además, verdaderamente resucitó de los muertos, habiéndolo resucitado su Padre, el cual, de la misma manera nos levantará a nosotros los que hemos creído en El —su Padre, digo, nos resucitará—, en Cristo Jesús, aparte del cual no tenemos verdadera vida" (Tralianos cap. 9).

Eucaristía

"No les importa el amor, ni la viuda, ni el huérfano, ni el afligido, ni el preso, ni el hambriento o el sediento. Se abstienen de la eucaristía (acción de gracias) y de la oración, porque ellos no admiten que la eucaristía sea la carne de nuestro Salvador Jesucristo, cuya carne sufrió por nuestros pecados, y a quien el Padre resucitó por su bondad" (Esmirniotas cap. 6).

"Sed cuidadosos, pues, observando una eucanstía (porque hay una carne de nuestro Señor Jesucristo y una copa en unión en su sangre; hay un altar, y hay un obispo, junto con el presbiterio y los diáconos mis consiervos), para que todo lo que hagáis sea según Dios" (Filadelfianos cap. 4).

"Deseo el pan de Dios, que es la carne de Cristo, que era del linaje de David; y por bebida deseo su sangre, que es amor incorruptible" (Romanos cap. 7).

Vida después de la muerte.

Por la voluntad divina esto me fue concedido, no que yo contribuyera a ello, sino por la gracia de Dios, que ruego pueda serme dada de modo perfecto, para que por medio de vuestras oraciones pueda llegar a Dios" (Esmirniotas  cap. 11).

"Prestad atención al obispo, para que Dios también os ténga en cuenta. Yo soy afecto a los que están sometidos al obispo, a los presbíteros y a los diáconos. Que me sea concedido el tener mi porción con ellos en la presencia de Dios" (Carta a Policarpo cap. 6).

"Es bueno para mí emprender la marcha desde el mundo hacia Dios, para que pueda elevarme a Él" (Romanos cap. 2).

"Dejadme que sea entregado a las fieras puesto que por ellas puedo llegar a Dios" (Romanos cap. 4).

"Permitidme recibir la luz pura. Cuando llegue allí, entonces seré un hombre. Permitidme ser un imitador de la pasión de mi Dios" (Romanos cap. 6).

Eclesiología

"El que honra al obispo es honrado por Dios; el que hace algo sin el conocimiento del obispo rinde servicio al diablo" (Esmirniotas cap. 9).

"Porque todos los que son de Dios y de Jesucristo están con los obispos; y todos los que se arrepientan y entren en la unidad de la Iglesia, éstos también serán de Dios, para que puedan vivir según Jesucristo. No os dejéis engañar, hermanos míos. Si alguno sigue a otro que hace un cisma, no heredará el reino de Dios. Si alguno anda en doctrina extraña, no tiene comunión con la pasión" (Filadelfianos cap. 3).

"De la misma manera, que todos respeten a los diáconos como a Jesucristo, tal como deben respetar al obispo como tipo que es del Padre y a los presbíteros como concilio de Dios y como colegio de los apóstoles. Aparte de ellos no hay ni aun el nombre de iglesia" (Tralianos cap. 3)

"Os exhorto, pues —aunque no yo, sino el amor de Jesucristo-, que toméis sólo el alimento cristiano, y os abstengáis de forraje extraño, que es herejía; porque estos hombres incluso mezclan veneno con Jesucristo, imponiéndose a los otros con la pretensión de honradez y sinceridad, como personas que administran una porción letal con vino y miel, para que uno no lo reconozca, y no tema, y beba la muerte con un deleite fatal" (Tralianos cap. 6).

"Estad, pues, en guardia contra estos hombres. Y será así ciertamente si no os envanecéis y si sois inseparables de [Dios] Jesucristo y del obispo y de las ordenanzas de los apóstoles. El que está dentro del santuario es limpio; el que está fuera del santuario no es limpio; esto es, el que hace algo sin el obispo y el presbiterio y los diáconos, este hombre no tiene limpia la conciencia" (Tralianos cap. 7).


San Policarpo de Esmirna


Divinidad del Hijo

"Que Dios, el Padre de nuestro Señor Jesucristo, y él mismo, el pontífice eterno, el Hijo de Dios, Jesucristo".

Resurrección.

"Todo, en efecto, el que no confiesa que Jesucristo vino en la carne es un anticristo, y el que no acepta el testimonio de la cruz es del diablo, y el que tergiversa las palabras del Señor según sus propios deseos y niega la resurrección y el juicio, ése es el primogénito de Satanás" (Filipenses 6)

Vida después de la muerte

"Los exhorto a todos a obedecer a la palabra de justicia, y a perseverar con toda paciencia, la que han visto con sus ojos no sólo en los bienaventurados Ignacio, Zósimo y Rufo, sino también en otros de entre ustedes, en Pablo mismo y en los demás apóstoles. Convencidos de que todos éstos no han corrido en vano, sino en la fe y la justicia, y que están en el lugar que les corresponde junto al Señor con los que han sufrido."

Pecados veniales.

"Cuando puedan hacer el bien, no lo posterguen, pues la limosna libera de la muerte"

Hermás
Papías
San Justino Mártir

Vida después de la muerte.
"¿Ve el alma a Dios mientras está en el cuerpo, o separada de él?
-Incluso -respondí-, aun estando el alma en la forma de hombre, le es posible llegar ahí por medio del espíritu; sin embargo, desatada del cuerpo y venida a ser ella misma, entonces es cuando alcanza aquello que por tanto tiempo había deseado" (Diálogo con Trifón 4,5).

"Sin embargo, yo no afirmo que todas las almas mueran, lo que sería una verdadera suerte para los malvados (cf. Platón, Fedón 107c). ¿Qué digo, pues? Que las de los piadosos permanecen en un lugar mejor, y las injustas y malas, en otro peor, esperando el tiempo del juicio. Así, unas que han aparecido dignas de Dios, ya no mueren; otras son castigadas mientras Dios quiera que existan y sean castigadas" (Diálogo con Trifón, 5,1).

Taciano


Teófilo de Antioquia (año 170)

Trinidad 

Porque el que es creado también es necesitado; pero el que no es creado no necesita nada. Dios, entonces, teniendo su propia Palabra interna [18] dentro de sus propias entrañas, lo engendró, emitiéndolo [19] junto con su propia sabiduría ante todas las cosas. Él tenía esta Palabra como un ayudante en las cosas que fueron creadas por Él, y por Él hizo todas las cosas. Se le llama "principio de gobierno" [ἁρκή], porque Él gobierna, y es el Señor de todas las cosas creadas por Él. Él, entonces, siendo Espíritu de Dios y principio gobernante, y sabiduría y poder de lo más elevado, descendió sobre los profetas y, a través de ellos, habló de la creación del mundo y de todas las demás cosas. Porque los profetas no estaban cuando el mundo llegó a existir, sino la sabiduría de Dios que estaba en Él, y Su Palabra santa que siempre estuvo presente con Él. Por eso habla así por el profeta Salomón: "Cuando preparó los cielos, yo estaba allí, y cuando estableció los cimientos de la tierra, fui por él como un criado con él". (A Autólico, Libro II, cap. 10).

Dios siempre permanece perfecto, estando lleno de todo poder, entendimiento, sabiduría, inmortalidad y todo bien. Pero la luna disminuye mensualmente, y de una manera muere, siendo un tipo de hombre; luego nace de nuevo, y es creciente, para un patrón de la futura resurrección. Del mismo modo también los tres días que fueron antes de las luminarias,[35] son tipos de la Trinidad, [36] de Dios, y su Palabra, y su sabiduría (cap 15)

Porque cuando Dios dijo: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”, primero da a entender la dignidad del hombre. Porque Dios, habiendo hecho todas las cosas por Su Palabra, y habiéndolos considerado todas meras obras de acompañamiento, considera que la creación del hombre es la única obra digna de Sus propias manos. Además, se encuentra a Dios, como si necesitara ayuda, para decir: "Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza". Pero a nadie más que a su propia Palabra y sabiduría dijo: "Hagamos lo que hagamos". (cap 18)
Entonces me dirá: "Dijiste que Dios no debería estar contenido en un lugar, y ¿cómo dices ahora que Él caminó en el Paraíso?" Escucha lo que digo. El Dios y el Padre, de hecho, de todos no pueden ser contenidos, y no se encuentran en un lugar, porque no hay lugar de Su descanso; pero Su Palabra, a través de la cual hizo todas las cosas, siendo Su poder y Su sabiduría, asumiendo la persona [46] del Padre y el Señor de todos, fue al jardín en la persona de Dios y conversó con Adán. Porque la escritura divina misma nos enseña que Adán dijo que había oído la voz. Pero, ¿qué otra cosa es esta voz, pero la Palabra de Dios, que también es Su Hijo? No como los poetas y escritores de mitos hablan de los hijos de los dioses engendrados de la relación sexual [con las mujeres], sino como la verdad expone, la Palabra, que siempre existe, que reside en el corazón de Dios. Porque antes de que surgiera algo, Él lo tenía como consejero, siendo su propia mente y pensamiento. Pero cuando Dios quiso hacer todo lo que Él determinó, Él engendró esta Palabra, pronunciada, [47]el primogénito de toda la creación, no siendo Él mismo vaciado de la Palabra [Razón], sino habiendo engendrado la Razón, y siempre conversando con Su Razón. Y, por lo tanto, los escritos sagrados nos enseñan, y todos los hombres [inspirados] que llevan el espíritu, uno de los cuales, Juan, dice: "En el principio era la Palabra, y la Palabra estaba con Dios", [48] que muestra que al principio Dios estaba solo, y el Verbo en él. Luego dice: “El Verbo era Dios; todas las cosas vinieron a la existencia a través de él; y aparte de Él, ninguna cosa entró en existencia ”. La Palabra, entonces, siendo Dios y producida naturalmente [49] de Dios, cada vez que el Padre del universo quiere, Él lo envía a cualquier lugar; y Él, que viene, es escuchado y visto a la vez, enviado por Él, y encontrado en un lugar. (capítulo 22)

Vida después de la muerte

Y los escritores que hablaron de una multiplicidad de dioses llegaron extensamente a la doctrina de la unidad de Dios, y aquellos que afirmaron el azar también hablaron de la providencia; y los defensores de la impunidad confesaron que habría un juicio, y aquellos que negaron que haya una sensación después de la muerte reconocieron que existe. Homero, en consecuencia, aunque él había dicho "Al igual que la visión fugaz pasó el alma," [85]Dice en otro lugar: "A Hades fue el alma incorpórea" [86] Y otra vez:- "Para que pueda pasar rápidamente por las puertas de Hades, yo lo enterraré" (A Autólico, Libro II, cap. 38).

Eucaristía

y somos llamados cristianos, alegando que las esposas de todos nosotros se mantienen en común y se hace uso promiscuo; y que incluso cometamos incesto con nuestras propias hermanas y, lo que es más impío y bárbaro de todos, que comamos carne humana (A Autólico, Libro III, cap. 4)

La autoridad

Por lo tanto, más bien honraré al rey [que a tus dioses], no, en verdad, adorándolo, sino orando por él. Pero Dios, el Dios vivo y verdadero, yo adoro, sabiendo que el rey está hecho por él. Entonces me dirás: "¿Por qué no adoras al rey?" Porque no está hecho para ser adorado, sino para ser venerado con honor legítimo, porque no es un dios, sino un hombre designado por Dios, No para ser adorado, sino para juzgar con justicia. Porque, de una manera, su gobierno está comprometido con él por Dios (A Autólico, Libro I, cap. 11).

Adán se salvó

Y en cuanto al llamado de Dios, y diciendo: ¿Dónde estás, Adán? Dios hizo esto, no como si ignorara esto; pero, siendo paciente, le dio una oportunidad de arrepentimiento y confesión. (A Autólico, Libro II, cap. 26)


Melitón de Sardes (año 170)


Trinidad

“Porque, nacido como hijo, conducido como cordero, sacrificado como una oveja, enterrado como un hombre, resucitó de los muertos como Dios, siendo por naturaleza Dios y hombre. El es todo: por cuanto juzga, es Ley; en cuanto enseña, Verbo; en cuanto , salva, Gracia; en cuanto que engendra, Padre; en cuanto que es engendrado, Hijo; en cuanto que sufre, oveja sacrificial; en cuanto que es sepultado, Hombre; en cuanto que resucita, Dios. Este es Jesucristo, a quien sea dada la gloria por los siglos de los siglos”[16]
“Este es el primogénito de Dios, que fue engendrado antes que el lucero matutino, que hizo levantarse la luz, que hizo brillar al día, que separó las tinieblas, que puso la primera base, que suspendió la tierra en su lugar, que secó los abismos, que extendió el firmamento, que puso orden en el mundo”[17]
Siendo Dios y además hombre perfecto, él dio indicaciones positivas de sus dos naturalezas: de su deidad, por los milagros durante los tres años que siguen después de su bautismo, de su humanidad, en los treinta años que vinieron antes de su bautismo, durante el cual, por causa de su condición según la carne, él encubriera las muestras de su deidad, aunque él fuera Dios verdadero que existía antes de las edades"

"Y más adelante: La tierra tembló, y sus cimientos temblaron; El sol se fue y los elementos se volvieron, y el día se convirtió en noche: porque no podían soportar ver a su Señor colgado de un árbol. El conjunto de la creación fue sorprendido, maravillado y diciendo: "¿Qué nuevo misterio, entonces, es este el juez se juzga, y calla;? El invisible se ve, y no se avergüenza, el Incomprensible se echó mano, y es no indignado; lo Ilimitable está circunscrito, y no resiste; lo Imposible sufre, y no se venga; el Inmortal muere, y no responde una palabra; el Celestial está en la tumba, y perdura. ¿Qué nuevo misterio es este? " el conjunto de la creación, lo digo, quedó asombrado; pero cuando nuestro Señor se levantó del lugar de los muertos y pisotearon la muerte, ató al fuerte y liberó al hombre, entonces toda la creación vio claramente que por causa del hombre el Juez fue condenado, y el Invisible fue visto, y lo Ilimitable se circunscribió, y lo Impasible sufrió, y lo Inmortal murió, y lo Celestial se depositó en lo dado. Porque nuestro Señor, cuando nació hombre, fue condenado para que pudiera mostrar misericordia, fue atado para poder perder, fue capturado para poder liberarse, sufrió para que pudiera sentir compasión, murió para poder para que Él pudiera dar vida, fue puesto en la tumba para que resucitara de entre los muertos ." Discurso del cuerpo y el alma

Hemos recopilado extractos de la Ley y los Profetas relacionados con las cosas que se han declarado con respecto a nuestro Señor Jesucristo, para que podamos demostrar a su amor que este Ser es la razón perfecta, la Palabra de Dios; El que fue engendrado delante de la luz; El que es Creador junto con el Padre; El que es el Modelador del hombre; El que es todo en todo; El que entre los patriarcas es el patriarca; El que en la ley es la ley; entre los sacerdotes, jefe sacerdote; entre los reyes, el gobernante; entre los profetas, el profeta; entre los ángeles, arcángel; en la voz del predicador, la palabra; entre los espíritus, el espíritu; en el Padre, el Hijo; en dios dios Rey por los siglos de los siglos...Dios que es de Dios; el Hijo que es del Padre; Jesucristo el Rey para siempre. Amén.  (Discurso sobre la fe)

El que colgó la tierra en el espacio fue Él mismo.colgaron; El que fijaba los cielos se fijaba con clavos; El que levantó la tierra fue llevado sobre un árbol; el señor de todoFue sometido a ignominia en un cuerpo desnudo, ¡Dios fue condenado a muerte!

Arístides 


Trinidad.

“Esté tuvo doce discípulos, los cuales, después de su ascensión a los cielos, salieron a las provincias del Imperio y enseñaron la grandeza de Cristo, al modo que uno de ellos recorrió nuestros mismos lugares predicando la doctrina de la verdad, pues conocen al Dios creador y artífice del universo en su Hijo Unigénito y en el Espíritu Santo, y no adoran a ningún otro Dios fuera de éste”[12]
Atenágoras de Atenas (año 178)
Trinidad
“Y si por la eminencia de vuestra inteligencia se os ocurre preguntar qué quiere decir “hijo,” lo diré brevemente: El Hijo es el primer brote del Padre, no como hecho, puesto que desde el principio, Dios, que es inteligencia eterna, tenía en sí mismo al Verbo, siendo eternamente racional, sino como procediendo de Dios, cuando todas las cosas materiales eran naturaleza informe y tierra inerte y estaban mezcladas las más gruesas con las más ligeras para ser sobre ellas idea y operación” (Súplica en favor de los cristianos, cap. 10).
He aquí su forma de explicar la Trinidad:
“Así, pues, suficientemente queda demostrado que no somos ateos, pues admitimos a un solo Dios increado y eterno e invisible, impasible, incomprensible e inmenso, sólo por la inteligencia a la razón comprensible… ¿Quién, pues, no se sorprenderá de oír llamar ateos a quienes admiten a un Dios Padre y a un Dios Hijo y un Espíritu Santo, que muestran su potencia en la unidad y su distinción en el orden?"

Vida después de la muerte, y castigo eterno en cuerpo.

"Por el contrario, es razonable suponer que aquellos que piensan que no deben rendir cuentas de la vida presente, bien o mal gastados, y que no hay resurrección, sino que calculan sobre el alma que perece con el cuerpo y el ser como se detuvo en ella, no se abstendrá de ningún acto de atrevimiento; pero en cuanto a aquellos que están convencidos de que nada escapará al escrutinio de Dios, sino que incluso el cuerpo que ha ministrado a los impulsos irracionales del alma, y a sus deseos, será castigado junto con él, no es probable que cometan el pecado más pequeño. (Súplica en favor de los cristianos, cap. 36).
que si cada una de las cosas que continúan tiene su continuidad de acuerdo con su naturaleza peculiar, tampoco en el caso de aquellos que son totalmente incorruptibles e inmortales encontraremos la continuidad como la nuestra, porque las naturalezas de los seres superiores no toman el nivel de tales como son inferiores; ni en los hombres es apropiado buscar una continuidad invariable e inmutable; en la medida en que los primeros son del primer inmortal creado, y continúan existiendo sin fin por la simple voluntad de su Creador, y los hombres, con respecto al alma, tienen desde su primer origen una continuación inmutable, pero con respecto al cuerpo obtienen la inmortalidad por medio del cambio. Esto es lo que se entiende por la doctrina de la resurrección; y, observando esto, ambos esperamos la disolución del cuerpo, como la secuela de una vida de falta y corrupción, y después de esto esperamos una continuación con la inmortalidad,[9]no poniendo nuestra muerte a un nivel con la muerte de los animales irracionales, o la continuación del hombre con la continuación de los inmortales, no sea que debamos descifrar de esta manera poner la naturaleza humana y la vida en un nivel con cosas con las que no es apropiado para compararlos. Por lo tanto, no debe excitar la insatisfacción, si parece existir cierta desigualdad con respecto a la duración de los hombres; ni, porque la separación del alma de los miembros del cuerpo y la disolución de sus partes interrumpe la continuidad de la vida, debemos, por lo tanto, desesperarnos de la resurrección. Porque aunque la relajación de los sentidos y de los poderes físicos, que naturalmente tiene lugar en el sueño, parece interrumpir la vida sensacional cuando los hombres duermen a intervalos iguales de tiempo y, por así decirlo, vuelven a la vida, sin embargo, lo hacemos.  (La Resurrección de los muertos, cap. 16)
Si la vida de los hombres se extingue por completo, se manifiesta que no habrá cuidado para los hombres que no están vivos, no habrá juicio respecto de los que han vivido en virtud o en vicio; pero nos volverá a precipitar sobre lo que pertenece a una vida sin ley, y al enjambre de absurdos que se derivan de ella, y lo que es la cumbre de esta falta de ley: el ateísmo. Pero si el cuerpo se corrompiera, y cada una de las partículas disueltas pasara a su elemento familiar, sin embargo, el alma permanecerá por sí misma como inmortal, ni sobre esta suposición se llevaría a cabo ningún juicio sobre el alma, ya que habría una ausencia de equidad: (La resurrección de los muertos, cap. 20).

San Clemente de Alejandría


“Desdeñado en cuanto a su apariencia pero en realidad adorado, el Expiador, el Salvador , la Palabra Divina, Él que es absoluta y evidentemente Dios Verdadero, Él que está puesto al mismo nivel del Señor del Universo porque Él era su hijo, y la palabra estaba en Dios”[27]






Tertuliano

Trinidad

"Ya dijimos que Dios crió la universidad del mundo con la palabra, con la razón y poder. Vuestros sabios ya conocieron que la palabra y la razón criaron el universo. Cenón llama á esta palabra formadora del universo con disposición ordenada; (205) y también la llamó hado, dios, alma de Júpiter y necesidad de las criaturas. Oleantes (206) |221 recoge estos términos llamando al Hacedor del universo Espíritu puro, vivo penetrador de las cosas (207). Así nosotros á la palabra, á la razón y poder con que Dios crió el mundo llamamos substancia divina espiritual, que con la palabra pronuncia, con la razón dispone y con la omnipotencia preside. Y como esta palabra se origina de Dios mismo, pronunciada con substancial pronunciación, llamamos Hijo de Dios verdadero (208), porque es substancia nacida, si bien indistinta en la esencia de su principio; que Dios es tan solamente una espiritual esencia. Así como el rayo nace del sol, porción de aquella suma, quedándose el sol en el rayo, porque en el rayo está el sol, y no se separa la substancia, sino que se extiende ; así el espíritu nace de espíritu y Dios de Dios. Como la lumbre aunque encienda otras queda entera sin menoscabarse, y no pierde los grados la matriz, aunque de ella se originen otras iguales luces, que si se comunica no se mengua; así lo que nació de Dios es Dios enteramente é Hijo de Dios, yambos un Dios tan solamente, Espíritu de Espíritu y Dios de Dios, en quien solamente hace número el grado de la generación (209), el modillo de la persona, no la majestad de la esencia, que aunque nace no se aparta; como el ramo, aunque nace no se divide del tronco."

Capítulo XXIII
El Padre es llamado Dios, y el Hijo es llamado Cristo, y no por eso se niega la Trinidad.
"Pero todo este dominio que tenemos sobre los dioses (239), proviene de la virtud de la invocación del nombre de Cristo y de la íe con que hacemos conmemoración de los eminentes peligros del día del juicio que ha de celebrar Jesucristo, árbitro de Dios. Los demonios, que como esclavos temen á Cristo en Dios y á Dios en Cristo, se rinden á Dios y á Cristo."

Inmortalidad del alma

Capítulo XVIII
"Mandóles predicar también como acabado este siglo han de resucitar todos los muertos del mundo (176), reuniéndose á los |211 mismos cuerpos las almas, cuyos méritos se han de liquidar con riguroso examen (177), premiando á los honradores de Dios con vida eterna, y castigando á los profanos con fuego eterno y continuo. Tiempo hubo en que solía yo reírme de esta doctrina (178)."


Se reunían en Domingo, día del Señor, y no en sábado:
"Otros que nos miran con más humanidad, han creído con más verosimilitud que el sol es nuestro dios (163). Por ventura éstos nos querían hacer persas (164), aunque no adoramos al sol pintado: ¿y para qué se ha de buscar el sol en lienzos, teniéndolo tan patente en su globo? Esta sospecha nació de vernos orar hacia el Oriente, y que celebramos en el día del sol nuestra fiesta. Y vosotros cuando fingís arrobos furiosos en la oración, ¿no estáis mirando al sol y haciendo visajes con la boca? |206 Nosotros nos alegramos el domingo espiritualmente(165), no por el culto ó veneración del sol (166), sino por fines más altos. Los gentiles en sábado celebran sus fiestas á Saturno, diferenciándose mucho del rito judaico, que ignoran que en los judíos el ocio del sábado es misterio; en los gentiles soltura para ocuparse en todo género de lascivias. Nosotros en todo nos diferenciamos de todos; porque el día después del sábado es nuestra fiesta, y el rito es honesto y sobrio."

Cipriano de Cartago
Orígenes